Bodegas Monje: Espacio Sonoro

Tengo al fortuna de grabar estas semanas en las “Bodegas Monje” en el bello entorno del Sauzal en la Isla de Tenerife. En este auditorio natural había escuchado alguna grabación interesante centrada en música renacentista.  Antes de grabar recopilé datos sobre los famosos vinos Monje, marca insignia de la denominación de origen Tacoronte – Acentejo. Escuché varios vídeos en el cual su Director Felipe Monjé exponía con perspicacia cuál es su visión de Bodegas Monje desde varias perspectivas, una propuesta global muy desarrollada que abarca desde la etnografía, la enología y la ecología.  Aprecio los discursos que aportan una visión original y refinadasin efectismo ni pirotecnia. Por lo visto, el vino responde a un perfil doble, es cultura y biología desde su raíces.

Al llegar a la sala cultural caí en la cuenta de la heterogeneidad de materiales y la originalidad de su construcción. Situada en la entrada de una cueva dedicada a la maceración de los caldos, contiene materiales diversos. Se trata de un espacio irregular en el que se combinan muchos materiales en el suelo y en la pared, entre los que domina una piedra de la variedad volcánica: roca ignea –  piroclástica, una roca formada desde los “adentros” de los volcanes y no por el levantamiento del subsuelo marino. Es una piedra porosa, irregular en su textura, con una densidad variable. Las piedras piroclásticas, realmente paredes en este caso, entremezclan colores entre el negro y el rojo con un patrón imprevisible. Es una pared tan diversa que es imposible encontrar dos metros cuadrados iguales. Encontramos también paredes de “cemento encalado”, madera en forma de grandes puertas, y toneles. La altura es irregular, pero no es inferior a los 4 metros cualquiera de sus partes.

Desde el punto de vista sonoro atisbo varios tipos de sonido en función de la orientación de los instrumentistas: hacía las pareces encaladas el sonido es muy reverberante al principio, con una caída muy rápida. Recuerda a una iglesia de piedra. Si diriges los instrumentista hacía la piedra pirotécnica el sonido es más contenido, como si fuera granulado. Hacía delante se expande con una sonoridad tranquila. Las partes se complementan bien. Atrás la madera cumple con su cometido de retener el sonido con una absorción muy cuidadosa. En el centro de la puerta de madera -que divide la cueva en un espacio cultural y un espacio de trabajo- nos encontramos con una ventana abierta en la que puede notarse como una parte del sonido se cuela hasta llegar a las cavidades más profundas que no son visibles, lugar en el que se sostiene muy a lo lejos. Una maravilla. En el caso de las voces puedes disponer de varios tipos de sonido, distintas maneras de sostener y propagar las voces, todas muy diferenciadas e interesantes.. En todas las combinaciones el sonido indirecto “se entiende” perfectamente con el sonido más directo. Orientándote entre la paredes y huecos de la cueva puedes lograr en el punto de fuga del sonido hacía los lados y/o  hacía arriba y atrás. Puedes estar toda tu vida con el diseño de un espacio acústico para pequeñas agrupaciones y jamás encontrarías una solución como la sala de Bodegas Monje. Es muy rica, excelente casi siempre. Sobre todo refleja “la casualidad” de una combinación acertada entre la naturaleza y la acción humana. Si te parece demasiado reverberación adelantas a los interpretes dos pasos  y obtienes una respuesta renovada y dispar. Quizás el elemento que menos me agrada es el suelo, tan duro como pulcro, uno de los pocos puntos débiles a considerar.

Pocos personas me leen y prácticamente ninguna, excepto amigos, se han dado cuenta que no soy partidario de grabar en los asépticos estudios y luego añadir reverberación. La creación de un espacio en la  música debería extraerse de las propiedades del medio físico. Por un lado, tenemos la acústica de Bodejas Monje, por otro dispositivos electrónicos de reverberación como el modelo PCM 96 Lexicon. Estas máquinas convierte un “garaje acorchado” en una gran sala de conciertos.  El único problema, para unos pocos como yo, es que el espacio interpuesto por la máquina es una invención literal  de los algoritmos lógicos del cacharro. Este hecho no lo cambia toda  física del movimiento de partículas y onda que estén dentro en sus “microchips”, ni la suma de la máxima potencia de cálculo. Es como si fabricases un vino con agua pura y luego le añades los polvos “esencia Monje” con la última tecnología molecular. Puede incluso tener un olor y un sabor maravilloso, pero no es vino. En otras partes del mundo el mismo tipo de agua y polvos produce la misma experiencia sin variación  Por supuesto respeto estás prácticaqs.

La información que diferencia a las fuentes sonoras unas de otras es la imperfección, en el sentido de los información adicional extraña, aquellas unidades de información que están fuera de una función normal, los elementos al margen de una distribución perfecta. Esos datos hacen de una fuente de sonido un instrumento o voz una cosa única. Un armónico extraño, una banda de frecuencias inusualmente expresiva o inhibidas, un semitono algo “excéntrico” en una escala… . Lo importante es, desde el punto de vista físico, aquello que es improbable, un subgrupo de propiedades extrañas. Lo atractivo coincide  con la diferencia. En biología la innovación genética aporta el máximo valor de cambio en las condiciones dictaminadas por la selección natural. Por supuesto, no todas las irregularidades se traducen en propiedades interesantes para la acústica. La diferencia entre lo bello y el sonido parasitario es un linde estrecho. Cuando un sonido suena como un sistema en equilibrio es complicado de explicar porque entra en juego las preferencias culturales y las matemáticas.

La voz de Billy Holiday es peculiar, en este sentido es imperfecta con respecto a otras voces. La cantante tenía una amplitud máxima de una escala de octava y media en sus mejores momentos. Todo intento de superar la nota FA de la linea superior del pentagrama se encontraba con la única solución de un curioso “falsete” sin disimulo. Sin embargo es una voz maravillosa, inconfundible, con un efecto de profundidad y ritmo interno único. Contiene la clase de imperfección que producen las cosas que gustan. Comentemos ahora algo sobre las máquinas. Los sistemas de reverberación artificiales son perfectos, en el sentido que hacen lo que se predice y crean un espacio sonido que puede ser más o menos creíble, en la misma proporción que son anodinos. ¿Por qué? Sencillo, nuestro cerebro es un músculo especializado en la buscar patrones de conducta estables en un entorno irregular. Un sonido perfecto no significa necesariamente que sea el más atractivo.

Estas son la clase de factores por las que me gusta el espacio cultural de Bodegas Monje como un auditorio. Es irregular, de materia diversa y con un espacio heterogéneo e imperfecto, para mi en sintonía. Es único y diferente. ¿Merecería la pena substituir la rugosidad de las piedras piroclásticas por la estandarizada goma sintética de las salas de estudio? Sólo comentar que el sonido de una sala neutra tiene sentido en la misma medida en que recibe información de aparatos como el Lexicon. El sonido de las salas de estudio es por norma vacío.

Un comentario sobre el vino de Bodejas Monje. El vino se alimenta de todo lo orgánico y de paso sintetiza lo inorgánico. Me pregunto si las ondas sonoras de la música alteran en algún sentido las propiedades del vino allmacenado a temperatura constante en nuestra improvisada sala de conciertos, aunque sea en una escala infinitesimal. En un plano más especulativo aún, me pregunto si un tipo de música concreto – un arrorró  como una combinación de ritmos determinadas- se podría traducir en un vino más particular sumergido en otro tipo de música.  ¿Vino musical? Al fin y al cabo todo es física.

Si logramos producir un CD con valor artístico y comercial quien lo adquiera tendrá acceso a una atmósfera exclusica de Bodejas Monje.

Documental: MP3 Quality

Temas sobre los que hemos realizado bastantes comentarios aquí. La experiencia de la calidad puede ser elemento dinámico en las ventas a medio plazo.

 

Picadillo MIX

Este post trata sobre la creación de grabaciones apoyadas en la edición y mezcla de trozos de audio hasta obtener un tema. completo. Aprovecho para contarles mi opinión sobre los tipos de grabación que se puede realizar en un estudio. El dominador común es la veracidad de las producciones. Las nuevas técnicas relacionan estrechamente la edición de vídeo y midi con el audio. El ambiente artificial de estudio y edición reemplaza con rapidez los ambientes naturales de grabación. Al final del post creo que quedara claro que el “nivel técnico  real” compite ahora con una nueva medida de las capacidades de los intérpretes y directores: “el nivel técnico virtual”, que no es otra cosa que un indicador resultante de (1) fundir las técnicas de estudio en las que los músicos graban en diferentes tiempo: minutos, horas, semanas, primero uno y luego otro…, y  (2)  grabar fragmentos separados y luego combinarlos. Sobre estos temas van las siguientes reflexiones. Estos procesos no son ni buenos malos, simplemente son.

Martín es un guitarrista competente. Recibió un material de audio en la que debía insertar su guitarra acústica, al estilo acústico. En total cinco intervenciones como guitarra solista para tres temas, aproximadamente 2,40 minutos. Para la ocasión utilicé dos previos Avalon 737 con micrófonos AKG 414. No antes del tercer compás interrumpió la grabación. No observé ningún error importante, la afinación era impecable y la articulación muy correcta. Por los auriculares Martín recibía un envío de una pista de audio de una guitarra rítmica y piano que alguien había grabado antes junto con un bajo y batería midi. Luego repitió el mismo fragmento otras cuatro veces. Para no cansarles grabó 26 pasajes.  En pocas ocasiones interpretó su parte de principio a fin. El trabajo edición de la guitarra fue intenso. Martín seleccionaba la versión “mejor” para cada grupo de figuras, por ejemplo, del primer compás hasta el “sol” de la tercera versión y empatar con el “si” de la segunda versión hasta el final acorde de negras del compás tercero de la cuarta versión. Un rollo. La selección precisa de cada pasaje basta para crear un único pasaje formado. Llamo a este sistema de edición “Picadillo Musical”, un tipo de menudeo sistemático en el que el tema musical emerge de la combinación de fragmentos seleccionados. La aportación de Martín es la resultante de un “copia y pega” inteligente. Las pocas diferencia de acústica entre los fragmentos se corrigen con facilidad. Los cuatro pasajes quedaron impecables en lo musical y les puedo asegurar que los empalmes son inapreciables a “simple oído”.


avalon_737

El músico me informó sobre los requerimientos técnicos necesarios para la grabación, y alguna otra sugerencia general. Querían un sonido puro, sin efectos para mezclarlo más tarde. Martín solo conocía al músico que tocaba el piano eléctrico. No habían ensayado juntos jamás.  Cada miembro de la “banda virtual” desconoce como acabarán los temas mezclados. Él pertenece a una nueva modalidad de las prestigiosa categoría de “músicos de sesión”:  “músico de sesión no presencial”, por asignarle un nombre con cierta “guasa”. Cada vez recibe más propuesta de trabajo como la que he descrito. Martín me comenta que los costes de grabación se reducen, que la calidad aparente aumenta, y que el tiempo de producción queda aminorado. En definitiva, ahorro de la inversión y aumento de la calidad final. En resumen, cada músico ensaya en su casa y graba donde puede dentro del “aire general de sonido”. Luego alguien va a emparejar en la edición final y genera un ambiente general creíble. Los muy grandes interpretes y “gente de provecho” graban en el mismo estudio cuando se lo permita la agenda. En este caso hay que añadir el precio de un par de días de hotel, los pasajes de avión y dietas. al costo de producción  Es preciso coordinar las agendas de los músicos con la disponibilidad del estudio. Una ganga.

Este “escenario virtual” de grabación es cada día más habitual. Creo que debemos valorarlo como una oportunidad para producir música de forma rápida con una importante disminución en la inversión económica. Pese a ello, estas prácticas no son válidas en cualquier condición. Mis dudas van dirigidas a la técnica de mezcla y edición por “cachitos”, es decir, a fabricar un pasaje original mediante la mezcla de fragmentos de distintas grabaciones – unir pedazos de distintas pistas o pasajes – tal como he descrito en el ejemplo inicial. Me refiero a ella con el nombre de “Picadillo Mix” o “Troceo Mix. Cuando digo dudas no me refiero a una manifestar una posición frontal ni a asumir una “actitud integrista” en su contra. Hay demasiado que aprender para permitirme el lujo de cerrar puertas. La edición de fragmentos heterogéneos produce un nuevo producto que es la suma de los pedazos. Es obra del editor, asesorado por el interprete, productor y/o director musical quienes seleccionan los mejores trozos y los empastan. Por el camino podría corregir alguna desafinación puntual. En coros y cantantes podemos aprovechar el momento para “bajar” las “esseeess” y afinar las entradas con aplicaciones como tipo Flex de Logic X. Muy comprometido.

La crítica más fácil contra esta tendencia me parece que surge de la noción de autenticidad. En mi enfoque musical, la autenticidad designa dos cuestiones: (a) el uso de técnicas, instrumentos y criterios interpretativos de épocas anteriores al romanticismo, es decir autenticidad como historicismo. El segundo significado (b) relaciona la interpretación con los rasgos fundamentales que el compositor ha escrito, con su arquitectura y sintasis. Autenticidad como exactitud con la partitura. En este caso los interpretes y el director no deben sobrepasar lo que el compositor ha escrito. El “picadillo mix”, guste o no esta idea, es coherente con los dos criterios de autenticidad. No se encuentra aquí la raíz de mis objeciones. Esta técnica de montaje musical necesita con la grabación en estudio:

Grabación en el  Estudio Tipo 1 -ET1- : Se realiza una sesión de estudio en la que los interpretes graban en distintos salas del estudio en directo, todos al mismo tiempo. El técnico de sonido mantiene absoluto control sobre la grabación. Ningún problema.

Grabación en el Estudio Tipo 2 -ET2- : La grabación con interpretes cuando tocan sus instrumentos en un estudio en distinto tiempo y/o lugar (como en el caso de Martín). Primero la batería o continuo el lunes en Pontevedra , luego la sección rítmica el jueves en Tenerife, luego las voces … . En el lado positivo permite la producción de música diferida, en distintos lugares y en distinta escala temporal: horas, días, semanas … . Puede editarse un disco con los músicos distribuidos por todo el planeta.   Parece un requisito para la la producción de música virtual. Estas prácticas pueden llegar a ser valiosas y abren puertas. Bastante problemas.

Mantengo muy serias reservas respecto al “Picadillo Mix” tanto si se graba en sesiones Tipo 1 o Tipo 2; objeciones referidas a la naturaleza misma de la música grabada por trozos. No me refiero que se pierde la unidad de la obra. Los pocos que me leen ya saben que no estoy de acuerdo con el procesamiento espacial de la música en modo de reverberación añadidas (da igual la tecnología de reverberación), el uso de fuertes compresores y limitadores para ganar presencia y decibelios, o los sistemas de afinación y corrección del tono. Esto no significa que rechace a las producciones basadas en el trasiego de trozos independientes con cualquiera de las prácticas mencionadas. No las considero malas prácticas profesionales, aunque si prácticas mejorables. No me encuentro nada cómodo con en picadillo plano conceptual, si es que esto existe. Es cierto que ordenar trozos requiere talento y un gran conocimiento de la obra y su dinámica; requiere interpretes muy seguros y analíticos que saben retomar un interpretación “a palo seco”, desde un compás preciso. Pero….

Mis dudas se centran en que la música resultante (1) no existió nunca, no se corresponde con un suceso real completo, no es veraz,  y por tanto, (2) no representa la calidad técnica e interpretativa completa del interprete, aunque la puedas inferir. ¡ Quién sabe …! Siempre tendré la duda acerca de como sería una grabación de un tirón. Es una ayuda extra. ¿Dopaje? Puede convertir a un pausado y aficionado interprete “home recording” en un virtuoso “máquina total” sin serlo ni siquiera en sueños. Los conozco.  Aún así tampoco estoy dispuesto a afirmar la maldad definitiva del Picadillo. Desde el punto de vista del pentagrama es auténtico, desde el punto de vista de la capacidad técnica e interpretativa de los músicos es muy controvertida, música que sobreviene o emerge desde la casi nada. Reconozco la exageración de la frase anterior.

Después de dar muchas vueltas a la cabeza y sopesar las implicaciones del Picadillo MIX he llegado a siguiente conclusión: es una técnica de producción respetable, para mi, sólo en el caso de que el consumidor sea informado obre la naturaleza de la grabación de la música que va comprar. No importa que sea fácil o difícil informar.  Es muy fácil grabar al estilo Picadillo MIX y dejar que el consumidor mantenga la presunción de que ha sido una grabación convencional, en directo. Los sellos discográficos o productoras deben informar del procedimiento elegido.

Un amigo me comentó que consumidores ya saben que las técnicas de picadillo son el formato de edición por defecto, el estándar: “No te comas el coco, todo el mundo lo sabe y no pasa nada”. Puede ser cierto en la música pop o techno. No se me discutirá que en el jazz y en la música clásica es una práctica menos habitual. ¿Seguro? En cualquier caso, el sello discográfico debe informar que el concierto de violín de Beethoven ha sido editado “con ayudas adicionales”. Dudo que un consumidor se sienta cómodo cuando sea informado que ha sido producido al “estilo picadillo”. Basta una advertencia tipo: “Esta versión ha sido realizada mediante la selección y combinación de los mejores pasajes registrados” por redactar un texto de  forma suave. En las producciones donde la pericia técnica del interprete ocupa un porcentaje significativo en el prestigio otorgado la producción creo necesario e imprescindible la advertencia ” ¡ Atención picadillo ! ” , por decirlo de forma salvaje. Entre mis discos tengo varias versiones de las sonatas de Mozart por el interprete Badura-Skoda en la que se advierte que la grabación no tiene alteración. Esta anotación multiplica el valor interpretativo del disco.

El pragmatismo ocupa una parte importante del ideario colectivo. Algún director de orquesta y coros, con un nivel mil veces más preparado a quién se atreve a escribir estas lineas, me comentan que harán todo lo que esté en su mano para defender el prestigio de su agrupación y lograr una versión impoluta. Lo hacen bajo la idea de que el consumidor pensará que se trata una versión grabada “de un tirón”. Un punto de vista práctico. ¿Pinta la ética algo en este debate o es un planteamiento vetusto? He comentado estos asuntos con un super-técnico y me ha comentado que dispone de herramientas para saber cuando una grabación ha sido editada por “Picadillo MIX”. Incluso afirma que puede localizar el número de cortes y generaciones de audio superpuestas. Toda intervención en el master deja huellas.

La influencia de las técnicas de edición cinematográficas y de vídeo han llegado a la producción musical pura. Un CD es cada día más parecido a una película. Se trasladan a la música un “halo de irrealidad”,  música sobrevenida como un montaje de cine con guión. La diferencia es que el cine es irreal, mientras que el audio de concierto es real como el teatro.  Como en el cine, el picadillo mix no se corresponde con la realidad, es una reconstrucción, algo que pudo ocurrir, algo que no ocurrió que suena espectacular.

Alguién podrá objetar que toda grabación acarrea un nivel de edición sonora, es decir, una alteración del sonido a través de las particularidades acústicas de los previos, ecualizadores y compresores. Cierto. Lo que me resulta preocupante no es el procesamiento en si mismo, es la segmentación del audio en trozos y su mezcla posterior. Concedo que por muy transparente que sea acústica siempre recibe algún grado de deformación. Es un comentario acertado manifestar que todo el sonido ha recibido muchas toneladas bits extras. No existen el audio perfecto por muy diáfana que sea la tecnología. La unión de fragmentos es procesamiento que introduce un cambio drástico, alteración total, una ruptura con la que sucedió. No todo vale.

Para mi, la naturaleza del concierto es el directo, grabada en estudio o no,  como y donde se quiera, siempre que se desarrolle en tiempo real sin cortes, mejor en un ambiente natural, un paisaje con un “audio bonito” al que puede sumarse cualquiera de principio a fin. ¿Es el picadillo mix la última versión del  arte degenerado? No, es aprovechable para producciones sociales interactivas. Imagino varias posibilidades interesantes. Las técnicas de estudio tipo II son más valiosas que el picadillo en este sentido y no atentan contra la veracidad de la grabación. En  mi opinión, para ser expresión comercialmente más responsable debería ser etiquetada con un término reconocible, de lo contrario caerá sobre la música una sombra de duda permanente. Otra pregunta: ¿qué es una grabación perfecta?, ¿un disco en el que se han omitido los errores es más perfecta que otra en la que se ha logrado el máximo nivel  interpretativo de un grupo?

Soportes 1980-2013: El comportamientos de los consumidores nativos de CD cambian.

 

http://i.imgur.com/cYA3auA.png

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Diversificación. Un ciudadano llamado drahardja ha  creado un gráfico  con la evolución de los formatos. El CD retrocede globalmente, lo que constituye  una categoría de análisis muy general para extraer conclusiones definitivas. Los CDs seguramente incluyen a los CD, SACD, DVD, DVD-A, Blu-ray y Pure Audiom, en definitiva, todo los que tenga un formato de disco tipo CD. Por ejemplo en Japón los SACD se vende más que nunca en el 2014. En Europa existen un tibio despertar de un formato zoombie  SACD. El Blue-ray empieza a ser un formato entorno a la que se articulan soluciones de alta fidelidad. El ganador final será un formato de audio en WAV extrema densidad. Importa bien poco el soporte que lo sustente aunque los DACS en móviles tienen todos los números de lotería para ganar, seguido pos los discos Blu-ray, único soporte  soporte para las películas  en ultradefinción de video a 8K. Experimento con los Blue-ray como lectores de AudioMasters 192 khz x 24 bits y el resultado es sobresaliente , siempre que tu amplificador tenga un toque analógico clásico como por ejemplo el sencillo dual mono  Pioneer A6-J, económico, excelentes desde el vinilo hasta los ficheros Audio Masters codificados por un buen lector de Bluray.

Ultimamente muchas personas me confiesan estar “cansados” del sonido “duro” de los CDS. Yo les comento que no es el soporte, es la tecnología de grabación artificiosa en los estudios y la búsqueda del sonido plano como ideal de perfección objetiva. Este hecho se explica fácilmente: Los expertos prefieren en la pruebas a “doble ciego” el sonido de un disco vinilo grabado en un CD a  una masterización directa sobre un CD. En estos momentos hay un despertar de la imperfección analógica. En el esquema los vinilos tiene un ascenso  muy importante entre 2009 y 2013, y tengo clientes que me preguntan si es posible incluir una edición premium en una grabación con 100 Discos vinilos como promoción en el sector audiofilo, cuyas decisiones y listas son muy influyentes.

Esta claro que el procedmiento de compra será la descarga y/o streaming. No hay dudas al respecto. Una minoría influyente comprará vinilos en busca de un sonido analógico puro de forma residual pero constante. Las generaciones nativas del CDs comienzan a demostrar un papel mas maduro en la escucha y muestran interés por formas de audio de alta resolución sin compresión. Diversifican sus estrategia de compra.  En tono irónico: algunos incluso han accedido al trabajo y pueden modificar su estrategia de compra. La tiranía del MP3 empieza “a aflojar” un poco, menos de lo deseado.  Los consumidores hasta ahora atrapados en el mp3, se muestran más abiertos a nuevas experiencias en dos perfiles muy distintos: (a) Experiencia retro del vinilo, y (b) La experiencia cada día menos futurista representado por  Streaming – Descarga. El soporte para los audio-masters será cada día más indistinto, pero podría converger hacia los blu-ray, cuyas ventas empiezan a cobrar vida y salir del ultramundo en el 2014b. El más mínimo error en la estrategia de Sony hacía  exclusión o limitación de los formatos  de audio en el codec – hardware  del blu-ray y será el “fín de la partida“, una guerra que Sony tenía perdida y que ahora manifiesta un par de latidos de esperanza.

La experiencia analógica se vincula con el requerimiento de disponer de amplificador 2.o que sean competentes junta con dos altavoces de calidad. No conozco excelentes reproductores económicos de 5.1 o 7.1. La escucha multicanal, asociada al SACD, podían tener vida en la medida en que se desarrolla sistema de escucha en los auriculares. Es impensable acceder al HF, HD o alta resolución con equipos B&W y previos de firmas “top end”. Estoy muy atento al comportamiento del SACD nuevamente como síntoma de los cambios en el consumidor convencional . En música clásica hay varios caso de éxito comercial importantes en el 2014. Los blu-ray son mas eficientes que cualquier sistema SACD. Imagino que la escucha multicanal, en el modo privado de tus auriculares,  podría verse reforzada.

 

 

“Inside Violín” Paul Bailly 1901.

En el siglo XIX, no muy lejos de París, en la ciudad de Mirecourt se fabricaron los violines Vuillaume, por el luthier Jean Batiste Vuillaume, uno de los pocos fabricante de violines a par de la escuela de Cremona. En general los violines Vuillaume siguen el modelo del Stradivari “Messia”. Si quieres identificar su sonido escuchas las grabaciones de Hilary Hann con un instrumento de 1864. Curiosamente J.B. Vuillaume no era único constructor de violines de Mirecourt, los instrumentos de Nicolas Lupot también gozan de excelente prestigio.

J.B. Vuillaume reproducía grandes instrumentos italianos, en especial seguían los modelos formales y matemáticos de los grandes maestros de Cremona. Los instrumentos de cuerda se encuentran entre las creaciones humanas mejor optimizadas para irradiar un sonido bello y poderoso. Jean Batiste era una persona inteligente y supo resolver algunos de los inconvenientes de las construcción de instrumentos de cuerda: el aprovisionamiento de madera. Fue el creador de la primera empresa de “reciclado de madera”. Viajaba por Suiza e Italia en busca de muebles antiguos en busca de madera ideal extraviada entre los pueblos pequeños de montaña. Buscaba muebles con maderas “nobles secas” incluso anteriores a la era Stradivari. Es por esto, que los grandes instrumentos Vuillaume, en ocasiones, disponen de similar “marquetería” que  los mejores cremonas, a veces, incluso con maderas mas “viejas”. Jean Batiste identificaba las maderas, elegía sólo las excepcionales. Vuillaume también era un genio del marketing y no le importaba rivalizar en certámenes y grandes premios con “los grandes italianos”. Frecuentemente los Vuillaume tiene maderas mas antiguas que los Guarneri del Gesú, para mi oído los mejores instrumentos jamás construidos, al introducir en su diseño un plan original Amati con las avances de los Stradivari posteriores a 1700.

Los instrumentos Vuillaume son producto sólo de una generación. Entre sus alumnos destaca Paul Bailly. Algunos de los violines Vuillaume pidieron ser fabricados realmente por Bailly. Escucho con frecuencia un instrumento Paul Bailly de 1901 (Medalla de plata una exposición de París, por delante de algunos ejemplares Vuillaume. Medalla Oro en Sidney y Plata en Melbourne). Este instrumento fue fabricado con otro instrumento “gemelo” que perteneció a A. Grümiaux y que fue lamentablemente destruido en un accidente. Su sonoridad es impresionante, con el añadido de ser un instrumento solista “muy descarado”, siempre en primer plano. Un instrumento extrovertido. No admite errores, a cambio te devuelve una sonoridad “semper cantabile”. Debes ser muy preciso con la digitación y afinación. Una maravilla. Puedes escuchar un modelo semejante aquí. Preparamos dos sonatas de E. Isayé para violín sólo con nuestro Paul Bailly. La última valoración del instrumento se realizó hace 10 años en Bruselas y superaba la cantidad de 50000 euros. No obstante, estamos seguro que en los próximos años se revalorizará substancialmente. Lo importante es el sonido. Los hemos escuchado con otros instrumentos aceptables y el destino para los demás es inapelable:  “segundo plano”. El violín Paul Bailly es un violín solista, no pertenece a la extensa clase media de los instrumentos del orquesta. Aristocracia media en manos de un concertino, quien lo aprecierá como una auténtica delicia.

Ciaccona Records

Ciaccona Records – Paul Bailly 1901. (Modelo Vuillaume). Todos los derechos reservados. Necesitas nuestra autorización para ser proproducida.

 

Los instrumentos P. Bailly son cada día más solicitados. Tienen por delante un amplio margen de prestigio por alcanzar eclipsados por sus primo hermano Vuillaume. Quizás la dificultad técnica inherente a su bastidor estrecho haya actuado en su contra.  No es un violín para interpretes de nivel medio. Su huella sonora es espectacular, equilibrado sin renunciar a brillantez, con una propulsión sonora más que notable.

Streaming HD

Tengo en mi mesa, a la derecha, media docena de estudios sobre las tendencias relacionadas con el consumo musical en la relación a variables críticas: piratería, renta económico, estilos musicales, genero, nacionalidades, regiones. En el otro lado permanecen apilados otros tres estudios sobre el comportamiento de las campañas de las producciones musicales centrados en la lógica de las distribuciones de compra, consulta, movilidad click, y el gran “ecosistemas de ecosistema” denominado youtube. Otro tercer “tocho” de investigaciones (pseudo), en el suelo, se centran en el comportamiento de la población con los móviles androids e IOS, ipads… . Curiosamente no dispongo de un sólo estudio sobre la experiencia y/o percepción de calidad por edades, géneros, nacionalidades. No voy a aburrirles con detalles que ya están en los medios, excepto unas pocas conclusiones que debe ser un punto de partida: (1) La portabilidad importa, (2) el rápido acceso a los contenidos musicales tiene una incidencia mayor en el éxito de las campañas y (3) algo paradójico, no importa el formato, lo que importa es que pueda ser reproducido por youtube en máxima calidad y pirateable. (4) La música es cada día mas social, menos privada, y las listas de reproducción públicas cada día tiene mas repercusión y se comportan como auténticos criterios de relevancia social sobre la música en un mundo muy difuso, en el que cuesta encontrar algo original de calidad. La música es buena simplemente porque lo dicen los canales de prestigio. Antes también ocurría algo por el estilo con las radios comerciales y las revista culta para “audiophilos” del jazz y la clásica.

Los procesos de deliberación sobre la música son menores, residuales. Rara vez valoramos la técnica instrumentista o vocal, o el sonido en directo. Sospecho que muchos de los grupos serían incapaces de hacer un directo como Pink Floyd, Depeche Mode, Dire Streits o Clapton sin el apoyo alquilado de los nunca suficientemente alabados “interpretes de sesión”. Los músicos están interesados que sus productos suenen perfectos aunque a una amplia la legión de seguidores les encanta que las grabaciones suenen bien en sus equipos de audio de 125 euros en el que se confunde el volumen sin ruido y el brillo con la calidad y el tonalidad.

El Jazz y la música clásica son islotes en el sentido de que “el tamaño importa”. Los magas de calidad extras son decisivos. El la músicas populares -todas las demás- importa muy poco la calidad y predomina la facilidad de acceso al audio sin ruido, algo muy distinto a escuchar mejor la música. Importa que no tenga ruido, sea un sonido limpio y poco más aunque su codificación no supere el ratio de compresión de 128 kbs. Suena limpio, suena alto, suena bien. Po supuesto, importa que puedas echártelo a hombro a través de P2P o “destripadores” youtube o soundcloud para los mas exigentes.

Cuando se habla de tendencia se indica cuál de los perfiles actuales va a incrementar su uso,en función del estilo musical, edad o género… . Los estudios actuales son una combinación del seguimiento tracking o navegación del consumidor, su hábitos de circulación y descarga (incluidas la aplicaciones). Los más avanzado hemos utilizado técnica de miniría de datos (Data Mining), y pocos con datos obtenidos de sus propios motores – como es el caso de N365 Netabora con la única limitación que no son “super-megas-bigs” bases de datos – . Muy poca o nula investigación observacional. Investigar para establecer tendencias justificadas en el orden empírico de las datos es relativamente sencillo. Lo complicado es insertar una nueva tendencia, un entorno de evolución original. Si lo encuentras eres millonario: “Decir que la humanidad trasladará su enseres en “carros con ruedas” antes de inventarse “las ruedas” con el sólo seguimiento del tránsito de información. Si, efectivamente es posible determinar una lógica determinista detrás de la invención de tecnología emergente. Si quieres trabajar en Google, empieza por entender este planteamiento, no te olvides de él. Descendamos ahora al prosaico mundo de la producciones musicales.

Hasta donde yo llego, la única forma de evitar parcialmente la descarga de productos de baja calidad e ilegales es, o será, el streaming HD. No me refiero a ficheros mp3 con 320 kbs. Hago referencia a transmisiones de megas de información sin compresión. Será la disponibilidad técnica de música en máxima calidad de 96 kHz x 24 Bits a través de internet ultra rápida quien acabe definitivamente con los formatos. Separa lo transitorio de los esencial. Deberá ser operado por términales móviles especializados en reproducción de audio, aunténticos DACS en términos funcionales, en alta fidelidad. Este tema para otro día. Los MP3 podría ser un mero reclamo para entrar en la alta fidelidad. ¿A la gente le importa realmente la alta fidelidad o el efecto social de la música? experiencia privada vs experiencia pública de la música. Este tema sería digno de investigarse.

R-122V

Comenté en el post anterior que iba a dedicar algunos comentarios a los micrófonos que más me habían interesado en una larga e intensa consulta de bases de datos de grabaciones, CDs de demostraciones y consultas a empresas de grabación con las que tengo muy buenas relaciones (y que mi juicio tienen un nivel estratoférico).  El primer micrófono que ha suscitado una respuesta instintiva  y racional es el R-122 de Royer Labs. El segundo, y el más que me ha impresionado en funcionamiento es el R-122V. La “V” significa que el micrófonos de cintas está alimentado por un sistema de 48V, como los de condensación, pero a diferencia del R-122 normal, sin V, tiene un procesamiento de tubo en una unidad independiente.

Por lo general, cuando se menciona la palabra tecnología de “válvulas” o “tubo” – (tipo Tube Tech) se relaciona con  un sonido caliente y coloreado, de grandes dimensiones. Por el contrario, la tecnología “Tube” en los micrófonos de cinta producen mayor detalle, mejor afinación, más claridad sin color. No existen micrófonos perfectos. El R-122V se aproxima a la perfección para mi estilo de grabación porque mejora las frecuencias medias en el que incrusta un tejido acústico superdetallado y transparente sin perder claridad y suavidad. No es pirotecnia verbal, simplemente es así.  Es el mismo sonido que el R-122 con una mejora significativa en sus atributos principales. He escuchado con atención grabaciones realizadas con un par estéreo AB R-122V con instrumento solista, con Blumlein y doble Blumlein con orquesta, cuartetos, piano, voces, coros, violín solista, chelo solista, saxo y trompeta y en todos es magnífico. Un Micrófono polivalente y excepcional.

Cierto. Yo no he grabado con él y no debería ser tan categórico. Reconozco que la toma de audio es siempre fundamental. Es necesario tener el punto de referencia de la sala y del instrumento para valorar la genialidad de un micro.  No he grabado con ellos, sin embargo, he mezclado varios ficheros masters originales. Lo he sometido a pruebas drásticas y se comporta de forma muy estable. Me encanta su sonido e identifica mi ideal de sonoridad suave, detallada y cálida. Puro terciopelo en un espacio más amplio que los grandes micros.

Compré el CDs, no me gustan los CDs desde que escucho prácticamente Audio Masters, de Winona Zelenka con las versiones de las Suites par Violonchelo Solo. El sello discográfico es pequeño y me agrada su planteamiento: Marquis Classic. Es una interprete interesante, y lo será mas si toma como referencia una aproximación menos romántica y efectista del instrumento. Se trata de un maravilloso violonchelo Guarnerius, con unos graves muy distintos a los que escucho en instrumento de similar categoría. Winona, evitaré llamarla como Zelenka por razones obvias, alterna detalles sutiles con brusquedades. Últimamente no diferencio bien cuando escucho el instrumento, cuando escucho los micros o cuando percibo la mezcla, grado de incertidumbre que sólo podría resolverse si lo escuchas en directo sin gripe.  La técnica Decca Tree + Par AB me resulta tan barroca como la música de J.S. Bach. ¡¡Cinco R-122V!! Estoy seguro que un par Blumlein sería suficiente, y si me apuran incluso una grabación monofónica. Una interprete prometedora.

Algunos ingenieros me comentan que les resultan escasos los 16000 Hz de sensibilidad en el segmento de altas frecuencias. Algunos los ven perfecto como micro MS con otro micrófono. Para otros son perfectos porque no requieren un corte HLP. Interesantes consideraciones. En cualquier caso, es un placer escucharlos. Me identifico con este sonido. la posibilidad de grabar una agrupación media con un doble MS o Doble Blumlein, un dibujo sonoro perfecto de 360º sin dificultades técnicas usuales con otras técnicas, resultan muy tentadoras. Por mi parte, yo me conformo con aspirar a grabar un cuarteto de cuerda con cuatro R-122V y un par AB con los C617, en el que peso de la grabación será mas directo que incidente. No tocas sueños, tocas realidades, eso si, realidades caras.

Royer R-122

Estas semanas de agosto la he dedicado a actualizar mis referencias sobre micrófonos. Les iré comentando algunas de las micrófonos que me han llamado la atención. El primero, y más importante referencia, es el modelo R-122 de Royer Labs. Me encanta este micrófono. Es el primer micrófono de cinta alimentado a través Phamton 48v de Royer Labs, por tanto es una solución de cinta activa. Puro deleite para grabar todo tipo de cuerda, esencial en una empresa de grabación acústica. Todos los micrófonos de cinta tienen un patrón polar “figura en ocho”, captan perfectamente adelante y atrás, pero no tanto el lateral, lo que permite un aislamiento con respecto a fuentes situadas a los lados. Esta configuración evita uno de los problemas más importantes en la grabación fuera de estudio: el sonido que se filtra en el micrófono “fuera del eje central”, una señal que causacancelaciones, distorsión y falso color. Es el mismo diseño que el R-121 pero con una ganancias extra.

Tropiezo con el R-122 una par de veces al mes cuando estudio configuraciones para grabar orquesta, pianos, y cuartetos. Un par de R-122 te permitirá grabar con una técnica alucinante: MS Blumlein y/o Doble MS Blumlein, una registro holográfico exacto de la sala. Puedes ver aquí una setup para dos pianos con dos pares AB:

Aporta equilibrio, sonido balanceado en altas frecuencias, muy nítidas y colocadas que se perciben de una forma más natural y abierta que los grandes micrófonos FET – TLM. Sin excesos. Royer R122 es seda. Cada día me aproximo más a este tipo de sonido, forma instintiva, también por deliberación racional. En la actualidad sería mi configuración preferida para cuartetos y piano. Espero poder disponer de cuatro unidades en el 2015.

Si piensas en usar dos R-122 para grabar en estéreo MS-Blumlein debes saber que el SF 12, ya diseñado a tal efecto: un par coincidente 45 grados con tecnología de cinta. Una joya que sólo puede ser el micrófono principal o de referencia de una grabación orquesta. Existe una versión avanzada en componentes electrónicos que se llama SF 24. La tecnología de Tubo está presente en dos versiones SF-24v y R-122V. Lo máximo para los que quieren un plus de presencia en la parte media de frecuencias.

Grabar con micrófonos avanzados en “Figura en Ocho” como los R-122, y sus hermanos mayores SF 12 y SF 24 representa recoger el sonido directo del instrumento, sin incidencia, y por el otro lado, recoger el efecto (en pase inversa) del sonido que produce el instrumento en la sala de forma incidente, sin sonido directo. Un pasada. No tienen la flexibilidad de la mezcla de Josephson c700A y el C700S.

Membranas Grandes – Membranas Pequeñas

Es un debate habitual en los foros y páginas especializadas, a veces adquiere el grado de “guerrilla entre tuertos”. Entre los diferentes criterios de clasificación de micrófonos se encuentra los de membrana grande, los que tiene una placa interna oscilante, que vibra desde el centro hasta la periferia con un diámetro superior a los 20mm, y los membrana pequeña con tamaños que ronda los 15mm. La importancia del tamaño de la membrana afecta a la velocidad respuesta (por ahora, no hay que descartar que pronto tendremos micros de gran membrana muy rápidos): Lo micrófonos de pequeña membrana son rápidos, responden con una sensibilidad óptima a las frecuencias más altas:a los transitorios y trasientes por ejemplo. Tiene alguna dificultad en la parte baja del registro entre 80 Hz y 150 Hz. Sin embargo me gustaría comentar que el punto anterior no puede ser considerado una “verdad incuestionable” pues existen micros omnidireccionales de membrana pequeña con una respuesta extraordinaria, clara y sensible a las frecuencias bajas, como nuestros C617.

Los micrófonos de gran membrana son especialmente sensibles al rango medio de frecuencias, pero algo menos a las superiores, y disponen de una respuesta natural a las frecuencias bajas y medias – bajas. Estamos hablando de “algo menos” o “algo más”, forma ponderada. El punto fuerte de de los micrófonos de gran tamaño es la riqueza en la parte media, para la que tiene una adecuada una disposición topológica. Por contra, los excelentes micros de pequeña membrana desempeña una actividad ejemplar en la parta más alta de frecuencias, en la cuál no tienen oponente. Se comenta habitualmente que los micrófonos de pequeña membrana son, por lo general, menos sensibles que sus primos mayores. Una vez más, no es cierto como afirmación universal: el micrófono más sensible que conozco es un Sennheiser MKH 800 de pequeña membrana. Por tanto, la sensibilidad dependerá de su diseño interno, de los componentes electrónicos. Esta es una afirmación defendible en términos de generalización “a grosso modo”, jamás universal. También he leído y oído que los micros de gran membrana tiene mejor relación ruido x señal interna. Vale también como generalización. Conozco decenas de micrófonos pequeños con relaciones ruido señal igual o mejor que los grandes membrana. Por tanto, existen varios mitos que son generalizaciones excesivas: los micros pequeños no son buenos en la parte baja de frecuencia (falso), los micros pequeños son más ruidosos internamente (falso) y Los micros pequeños son menos sensibles (falso).

Los micrófonos de pequeña membrana tiene alguna ventaja adicional: son más lineales, realizan un muestreo analógico homogéneo y compacto. Además manifiestan un punto favorable adicional: son menos problemáticos cuando trabajas con ellos fuera del “eje”, apenas transfiere color, micro cancelación o distorsión ante una falta de alienación correcta. No se puede decir los mismo de los micrófonos de gran membrana, estos trasladan al sonido transducido una proporción mayor color, micro cancelaciones y micro interferencias (en las ondas) cuando se procede sin colocarlos debidamente. Son además menos lineales, más fluctuantes en la linea de frecuencias, con un descenso acusado a partir de los 12000 kHz. Por tanto, el micro de pequeña membrana, los micros con un diseño óptimo como los Schoeps MK21 o los Josephson C617, son más transparentes en la parta alta, más brillantes, más sensibles en la corona superior de armónicos, nítidos en la parte media, y puede ser también sensibles en la parte baja de frecuencias. Transparencia, linealidad, nitidez y detalle son más destacados en los micros de membrana pequeña. ¿Para qué necesitamos los pesados los micrófonos de gran membrana?

La capacidad para ser más sensible a la parte central de frecuencias hace de los micrófonos de gran membrana muy deseables para grabaciones instrumentales y vocales en los que las altas frecuencias no son el elemento vital o aportan escasa información sobre la naturaleza de la fuente. Si grabo una guitarra acústica, las altas frecuencias son muy importantes para dictaminar la calidad intrínseca del instrumento. Si grabo una viola de gamba, un chelo, una cantante contralto la información superior no será de vital importancia. Los micros de gran membrana son menos detallados en algunas frecuencias, pero no en otras, y esa característica selectiva produce un sonido más velado, “smoth” en la parta alta que suaviza el sonido. Este mecanismo de poda de frecuencias superiores podría ser usado con inteligencia para lograr un sonido elegante, menos punzante, que los micros de pequeña membrana.

La nitidez es siempre un valor positivo. Si se toma en exceso podría resultar un “pelín hiriente” para mi oído. La interacción entre micros transparentes, previos supertransparentes, y AD prístinos producen un sonido “acerado”, fino, de gran calidad en los que la experiencia del escuchante se ve exigida por las frecuencias superiores. Tal combinación es un valor deseable en la música clásica, ya que el timbre de los instrumentos no se ve afectado por los “desbordes” de frecuencias, el color, que transfieren los micrófonos a la huella sonora original. “Lo que grabas es lo que oyes”. Esta factor “afilado” o “hielo” en la parte alta, en los que todos los tonos medios manifiesta un respaldo notable, en cadena, con los armónicos superiores podría ocasionar saturación en algunos casos. Muchos especialistas que critican la grabación digital lo hacen en el sentido que describo en las líneas anteriores.

En ocasiones, no deseas tener tanta presencia en el sonido más alto en frecuencias, con resonancias complejas. Como he comentado alguna grabaciones muestran las frecuencia superiores casi como una tormenta inestable. A mi me pasa con las grabaciones de piano y violines. Los micros de gran membrana, en interacción como previos muy claros y transparantes como los RME, Maselec, Millennia o Prism Sound pueden ser muy interesantes al suavizar el sonido sin caer en el “colorismo popular”. Es una cuestión de proporción. Estos micros, con un poco de miopía respecto a los de pequeña membrana, son valiosos para recoger el sonido superior y centrarlo en la enorme parte media, sin estridencias.

Este uso inteligente de la gran membrana no persigue el color, al menos como lo entendemos. Tampoco es cierto que los micros de gran membrana ocultan problemas de la fuente, en un cantante por ejemplo, aseveración ridícula donde las haya porque todo buen micro desnuda la fuente, unos más y otros menos. Ningún micro de referencia de gran membrana empleados para la música clásica enmascara, disfraza, tapa o mezcla, piense en el arquetipo U87 de Neumann. Todo los que se puede decir es que responde de forma diferente, pierde información superior y, tiene el riesgo de trasladar o acentuar “calor” y/o “color” de la fuente. Reconozco que la interacción de previos calientes “warms” de válvulas y compresores como UA610 pueden crear una imagen sonora falsamente gruesa y coloreada, por lo general, muy poco recomendable para la música clásica y acústica. No tiene mucho sentido “incendiar un violín”, o poner en el punto de ebullición una cantante “desabrida” (anodina). Lo que trato de decir, es que lo contrario no constituye es el canon ideal. A veces los micros de gran membrana resaltan propiedades interesantes con realismo. La gran membrana puede ser tan realista como la pequeña membrana, con cuidado, en una atmósfera más relajada.

El uso de micros membrana mayor añade una proporción de suavidad recomendable, siempre que no se exceda. También facilita la expresión de registro medio menos crispado (esto es una opinión personal). Muchos amigos violinista se quejan de que cuando les grabo con Peluso CMC6 o Schoeps MK4 su instrumento suena como si fuese muy sensibles las altas frecuencias. Ellos escuchan su violín de otra forma. Micrófonos como los Royer 122, o los micros de condensación de gran membrana ayuda a que la sonoridad de las frecuencia altas sea “más controlada” y predomine el 75 % del sonido de cuerpo de frecuencias naturales medio y bajo. Lo mismo pasa con la voz. A algunas voces les viene bien un micro cálido, otras quizás un micrófono quirúrgico de pequeña membrana. Recuerde que comentamos el uso de grandes micrófonos con previos muy equilibrados y transparente y esperar que la física de la membrana haga su trabajo por si sola. Use la gran membrana la necesite, con previos transparentes si fuera posible. Combinan una grabación en estéreo entre micros de estudio pequeño para el balance general y alguno de gran tamaño, o de cinta, puede ser interesante aunque pages el tributo de la dificultad para crear una imagen estéreo coherente, con un coeficiente de correlación medio entre aceptable + 0,5 y + 0.90.

Algunas voces requieren micros como el U67 o el TLM 67. Otros un apoyo suave como los Royer 121 o su equivalente en Coles (siempre que la sala en que grabas sea merecedora pues son figuras en ocho). Otros requieren un AKG 451b o un KM184. Debes saber lo que buscas y valorar la fuente, saber cómo debe sonar la grabación, cuál es el balance entre la presencia y el marco general; si merece sacrificar brillo y detalle en la parte superior.

Conclusiones: (1) diversidad de micrófonos para ajustarse a las característica de la fuente y la sala. Por otro, (2) introducir flexibilidad y amplitud en los estilos sonoros que caracterizan una empresa de grabación. Por último, (3) moverse en el campo de la cualidad sonora, del matiz, de la articulación pequeña que puede hacer especial una grabación. Cualidad, no sólo cantidad.

Ampliamos el armario: Reformas.

Estamos de reformas. Con la finalidad de desarrollar un concepto de sonido y grabación mas detallado necesitamos ampliar nuestro armario de micros y conversores ADA. Deseamos mejorar nuestros micros con la venta todos los membrana MK184. Nos gustaría disponer de una segunda topología de sonido, más gruesa sin renunciar a la claridad. La idea es adquirir cuatro Royer Labs R-122 lo antes posible. En otro post les comentaré nuestra decisión de apostar por micros “Ribbon”.  Más tarde completaremos el armario con dos nuevas unidades tipo Neumann, o bien como el sistema modular Violet Global Pre, con cápsulas VIN 67 y VIN 49 y un nuevo ADA de Prims Sound (Orpheus o Titan. Las propuesta comerciales para el 2015 requieren mayor amplitud en los micrófonos de membrana grande más abierta. Por supuesto, la estructura panorámica del sonido la proporciona nuestros técnica DTN con omnidireccionales C617 y el (…iba a decir cojonudo…) C700S de la empresa Josephson Engineering. También mediante un par espaciado AB con dos C617 (PAB) también de Josephson. Los micros de estudio de pequeña membrana, como los schoeps mk4. mk21, y mk2, son excelentes, detallados en los bordes superiores y muy precisos. Un sonido desnudo imprescindible en el “armario” de micrófonos. Asociados a previos y AD netros y transparantes desencadenan una experiencia prístina, homogénea donde el protagonista es la fuente. La adquisición de nuevos micros de grande membrana responde a experimentar con los colores, en proporción mínima sin perder detalle. El sonido de los grandes micrófonos de quizás sea más imperfecto, en el sentido de claridad, que los hermanos mayores. Hablamos de microfonía de condensador TLM o FET, no de tecnología de válvulas. El carácter valvular, como los M140 y M150 de Neumann o sus equivalentes Telefunken, impregna la grabación de una atmósfera con densidad.

La gran membrana tiene muchas propiedades deseables, mayor detalle en la parte media, y central de las frecuencias. También presentan una mayor apertura en el parte alta de las frecuencia aunque registre con mas dificultad las frecuencias superiores. Recoge menos, pero colocado con amplitud en el espacio. La gran membrana de micros de condensadores tiene un sonido más “rugoso”, una respuesta deseable en el sentido que comprime menos las frecuencias entre 5 kHz y 12 KHz, más “seda” o “madera”, cierto grado de dulzura en la enorme zona media, entre 400 y 4000 Hz. Por contra están enemistados con los trasientes que son micro oscilaciones ultra rápidas pegadas a las altas frecuencias que transmiten brillo.

Los pequeñas membranas son grandes micrófonos. Tienen sensibilidad a las frecuencias altas; son más sensibles cuantitativamente por su propia naturaleza oscilatoria de la membrana, tienen menor diámetro y menor densidad por lo general, … lo demás es física de la ESO. La configuración estrecha de su membrana hace que las frecuencias altas se presenten con una sensación de “estar comprimidas” – esta es una opinión personal-. El tipo de principio físico para cada tipo de micrófono también influye, si es un micrófono: de presión, gradiente de presión, gradiente combinado de presión, el patrón polar concreto, si es dinámico, electrodinámico ó de bobina móvil, de condensador, electret,… . Suma a todo esto el diseño particular de cada cápsula y añade los elementos electrónicos, su diseño y su calidad química. La cosa es aún más compleja: los micrófonos es el campo de confluencia entre la electrónica y la psicoacústica. Por si fuera poco, no todo los responden igual al proceso de mezcla, ecualización, comprensión, … . Como he explicado en otro post, el plan de microfonía cambia mucho si vas a grabar a 96 kHz o a 41.1 kHz. ¡ Complicado verdad ! No se preocupe, al final gustan o no gustan, eso es lo importante.

Comento mis impresiones de escucha. Rara vez en el mundo del audio nos encontramos con un escenario unánime, aún que los temas más técnicos y físicos del sonido. Sigamos con la historia. Nos vamos a centrar ahora en las imperfecciones. Permítame un comentario técnico. El sumatorio de pequeñas imperfecciones puede producir, a veces, un sonido en equilibrio, muy bonito. Los micrófonos de pequeña membrana (condensador) manifiesta un comportamiento lineal muy estable en todas las frecuencias. Los micrófonos de gran membrana son menos lineales aunque más sensibles a las variaciones, heterogéneos y diversos en la captación. Conforme a la desviación de las frecuencias no es homogénea se produce una cualidad puntual denominada “color”, una propiedad a la vez peligrosa y deseable, como la sal en la alta restauración. Es una característica deseable en un micrófono, en una razón infinitesimal, con una colocación muy bien calculada. La ausencia de variación sutil en la respuesta produce “aburrimiento”, ” respuesta plana” o “falta de carácter” por utilizar la terminología subjetiva de los foros especializados (no para mi). No existe el micro perfecto, ni siquiera la combinación de micrófonos perfecta por los problemas de fases, interferencias cancelaciones de ondas, por la diferentes firmas sonora del fabricante.

Primera pieza a incorporar es un nuevo sistema de grabación de la marca Prims Sound, sin duda, necesaria para ser referencia para la música clásica de cámara. Meditamos selecciona una unidad entre los modelos Titan y Atlas, ambos con los preamps Maselec., paradigma del equilibrio y el detalle, incluidos por defecto en el sistema Prims Sound. Les aseguro que ocho canales como estos facilitan la captación, el resto, quizás lo más importante sean el instrumento, el interprete y la sala. Necesitamos reforzar la conversión analógica – digital y los previos. RME es satisfacorio, no ejemplar.

La elección de microfonía es más compleja. Los productos de Neumann y Gefell son buenas opciones. En el nivel medio-alto Gefell M930 es extraordinario, con una cápsula contrastada y muy estable. También el nuevo Neumann TLM 107 competiría en la categoría de micrófono multipropósito si se despeja la incognita de su nueva cápsula D-01. En el nivel alto TLM 67, TLM 170R y U87 IA son primeras opciones. Brauner también dispone de excelente micros con patrón múltiple: Valvet es el que más nos agrada. Un tinglado.

Los grandes neumann son soberbios, al igual que los Brauner FET Valvet. Son maravillas que casi podrían moverse en el mismo rango que el C700A o C716 de Josephson. Entre los grandes neumann de condensadores prefiero el TLM 67 por su preciosa respuesta en el terreno bajo y medio de frecuencias, junto a la quietud y apertura de los agudos. No me gustan los micros nerviosos y rápidos. La mejor relación costo x calidad, si tomamos como referencia los ejemplares 414 XLII, según mi criterio serían los TLM 67. La aparición del sistema modular Violet Design denominado Global Pre, con cápsula modernas junto a otras tipo vintage como las VIN 67 y VIN 49, complica un poco más las elección de microfonía de gran membrana. Otro día comentamos algunas notas sobre los micros Royer 121, 122 y SF24, más infiltrados en la búsqueda de la grabación de violín y viola.

La idea es registrar con la máxima calidad la línea imaginaria de obras entre las composiciones solistas hasta la música de cámara en el sentido más amplio. Por el medio sonatas de piano, repertorio cantado moderno, clásico o antiguo con piano, clave o pianoforte, laúd, tiorba, consort de violas de gamba, coros de cámaras… . El repertorio de violín moderno y barroco será una arte esencial en el 2015. Jugar con planos y timbres distintos y añadir algún elemento distinto en mínimas dosis.