Fotografía y Música Computacional. Algunas ideas sobre sus límites.

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Me encanta el comienzo de esta noticia del periódico español “El País”:

Hace pocos días corría como la pólvora por Internet la historia de una diseñadora gráfica holandesa que ha simulado unas vacaciones en Asia. Logró incluso engañar a su familia publicando en redes sociales fotos manipuladas y realizando videoconferencias en decorados.

Este experimento no es sólo una broma sofisticada ni una campaña viral de autopromoción. Zilla Van Den Born con las imágenes de su simulacro, recogidas en el libro Sjezus zeg, Zilla, invita a que reflexionemos sobre cómo la tecnología altera nuestra percepción del mundo.

Un buen ejemplo de esto es que muchos fabricantes de cámaras y teléfonos móviles no buscan que sus productos capten fotos o vídeos fieles a la realidad. Prefieren que capten imágenes atractivas. Para ello se valen de las herramientas que les proporciona una disciplina en auge: la fotografía computacional. 06/10/2014 http://tecnologia.elpais.com/tecnologia/2014/10/06/actualidad/1412599835_599297.html 

Vamos con el siguiente fragmento:

Otro buen ejemplo de cómo algunas cámaras alteran nuestra percepción de la realidad lo encontramos en el iPhone 6. Cuando este teléfono de Apple detecta condiciones de luz complejas al hacer una foto, como puede ser tener el sol de frente, activa automáticamente el modo HDR. Sin que el usuario tenga control sobre esta función. Esta técnica fotográfica se basa en captar una ráfaga de imágenes para superponerlas mediante el uso de algoritmos. El resultado es una foto con más detalles de los que observa el fotógrafo en el momento de captarla.

Aunque puede parecer una tecnología inocua, el diario Washington Post tuvo que entonar el mea culpa hace un par de años cuando publicó en portada una foto realizada con la técnica HDR. El dilema ético que surgió por la publicación de esa imagen se debía a que esta no podía ser considerada estrictamente una instantánea fotográfica. Pues lo que nos muestra es una escena ficticia, fruto de la fusión de varias imágenes…. . Gutiérrez reconoce que no están claros los límites a los que debe llegar la computación para no alterar la veracidad de una imagen fotográfica: “El problema es dónde pones la línea. Si nos vamos a casos extremos dices ‘bueno, esto no es ético”. (misma fuente)

He escrito sobre este mismo problema en lo referente a la música en varios post durante varios años. Me he ensalzado en estériles debates en Gearluzt, el más importante foro de ingeniería y producción musical. He invertido muchas horas en debatir con amigos y mi perro. Con el único con el he llegado un consenso total ha sido con el último individuo, desde cualquier planteamiento “el mejor oído” de todos; incluso frunce el ceño cuando mezclo.

El problema central es el de la veracidad, algo muy sutil y multiforme, dominio definitivo de nadie. El Washington Post después de explicar la técnica concluyó:

Somos muy éticos con la fotografía en The Post y no manipulamos fotos. Cuando usamos la tecnología de imágenes para la ilustración, tratamos de ser transparente para el lector.  // We are very ethical about photography at The Post and do not manipulate photos.  When we use technology for illustration imagery, we try to be transparent to the reader”

En el sonido parece del mismo tipo de transformaciones profundas, aquellas que lo presenta una realidad que nunca ha existido y que posee todos los rasgos de verosimilitud. Si no te lo dicen, no te enteras. Para bien o para mal he realizado cursos en Alemania en los estas prácticas están consideradas proscritas. Antes de iniciar mi formación pensaba lo mismo, que la versiones discográficas eran “de un tirón”, con muchos canales en proceso de grabación en tiempo real y simultáneo. Luego se mezclaba, se añade la ecualización necesaria para corregir particularidades  y … “poco más”. mantengo la misma premisa: el sobre-procesamiento y las grabaciones superpuestas (como si fueran laminas transparentes en el Finalcut o Photoshop) crean una realidad “sobrevenida” -no encuentro otra palabra mejor en castellano-. Si el compromiso de un productor es representar la realidad “tal cual” debería indicar que se ha tomado algunas licencias estilo “frankeinstein”, cuyo resultado, no obstante, podría ser más interesante que una versión sin cortes y capas.

He visitado la página de la creadora y me parecen una gozada los vídeos, en los que bromea con su amigos sobre visitas que nunca ha realizado, vídeos en contextos o perspectivas imposibles ante la cara de asombro de todos. El asombro lo genera la ignorancia del proceso, tener a un metro una realidad alternativa.

Portico II: Master Bus Processor de Ruper Neve Designs

Portico II  MBP de RND, Master Bus Processor y  Ruper Neve Designs escrito con acrónimos, es un sistema de audio muy avanzado para el canal de masterización, un dispositivo físico que se inserta en el bus final para procesar la señal con el máximo rendimiento acústico posible. No vamos a comentar mucho sobre el ingeniero Ruper Neve, creador algunos e los previos y compresores más importantes en la historia de la tecnología del audio. Los nuevos diseños RND se diferencian de los anteriores por la transparencia. Ruper Neve no ha repetido planes técnicos anteriores. Ahora sus equipos están del lado de la trasparencia máxima, con el matiz de poder modificar algunos parámetros tímbricos. Portico II ha sido  construido para elevar la salida del master al máximo nivel musical. Consta de dos canales con un compresor VCA “A” y “B” con dos modos de actuación de los circuitos VCA, lento y rápido, un limitador musical prístino super-rápido, un editor del campo estéreo con control separado de la profundidad y amplitud lateral o ancho. Acepta el enrutamiento MS,  procesamiento lateral con retorno. También dispones de un sistema de filtros Alto y Bajo muy flexible.

 

Portico II

Quizás el elemento mas curioso sea el control de las textura con dos modos ajustables relacionados con la percepción psicoacústica  “seda” para afinar la relación armónica y la tonalidad de la música: dos modos azul y rojo. Puedes combinar la sonoridad de timbres exacta hasta el nivel de trasientes y armónicos centrales. Lo que me llama la atención es la sencillez ergonómica, la fácil visualización y manipulación de la información en un cacharro tan complejo. No es normal que un sistema tan complejo pueda resolverse con tan pocos potenciometros e indicadores. El procesamiento del espacio sin técnicas de reverberación lo hacen mi primera opción como elemento central del master. Lastima que su precio esté por encima de mis posibilidades inmediatas. Por las referencias escuchadas para la música clásica interpreto que es la referencia primera para micrófonos espaciales como los C700S o los SF24. Por supuesto, hay que afirmar que los preamps anteriores deben ser Masalec, previos limpios, super-detallados, precisos y ultra-transparentes. Portico II introduce variabilidad en este perfil muy lineal.

Después de estar vario años con la configuración de un master final excepcional he llegado a la conclusión  de usar Portico II como el elemento final, acompañado del 8200 EQ “Parametric Equalization” de GML. El EQ 5033  de  RND está muy bien pero preferimos el GML 8200. Quizás como alternativa al compresor transparente de Portico II, otro compresor mas profundo como Gyraf X para optar entre dos estilos de compresión. Se me puede preguntar porque no apuntarse a Millennia o GML también como procesador de  dinámica y compresión. Portico II se mueve en el mismo terreno de lo excepcional sonoro con el añadido de opciones en el procesamiento tímbrico y espacial. Por otro lado, Portico II dispone de un ancho de banda interno excepcional lo que facilita el procesamiento del conjunto de la cadena sin limitaciones, aspecto central e importantísimo que suele pasarse por alto; es realmente un artefacto diseñado para un  BUS central exigente. ¡ Buen cacharro ! En cuanto me haga con un ejemplar toda la producción descansará sobre esta elemento final.

Queda en los asuntos pendientes la presencia del un Portico 5045 como enlace primario entre previos y DAC en grabaciones con riesgo de reverberación excesiva, como en las iglesias, o bien para reducir el ruido de fondo acumulado por la acción de plugins, antes del master, procesamiento que parece dar muy buen resultado. En el terrreno de los sueños, por qué no la mesa 5060 y pasarse a la grabación por completo analógica.

Bodegas Monje: Espacio Sonoro

Tengo al fortuna de grabar estas semanas en las “Bodegas Monje” en el bello entorno del Sauzal en la Isla de Tenerife. En este auditorio natural había escuchado alguna grabación interesante centrada en música renacentista.  Antes de grabar recopilé datos sobre los famosos vinos Monje, marca insignia de la denominación de origen Tacoronte – Acentejo. Escuché varios vídeos en el cual su Director Felipe Monjé exponía con perspicacia cuál es su visión de Bodegas Monje desde varias perspectivas, una propuesta global muy desarrollada que abarca desde la etnografía, la enología y la ecología.  Aprecio los discursos que aportan una visión original y refinadasin efectismo ni pirotecnia. Por lo visto, el vino responde a un perfil doble, es cultura y biología desde su raíces.

Al llegar a la sala cultural caí en la cuenta de la heterogeneidad de materiales y la originalidad de su construcción. Situada en la entrada de una cueva dedicada a la maceración de los caldos, contiene materiales diversos. Se trata de un espacio irregular en el que se combinan muchos materiales en el suelo y en la pared, entre los que domina una piedra de la variedad volcánica: roca ignea –  piroclástica, una roca formada desde los “adentros” de los volcanes y no por el levantamiento del subsuelo marino. Es una piedra porosa, irregular en su textura, con una densidad variable. Las piedras piroclásticas, realmente paredes en este caso, entremezclan colores entre el negro y el rojo con un patrón imprevisible. Es una pared tan diversa que es imposible encontrar dos metros cuadrados iguales. Encontramos también paredes de “cemento encalado”, madera en forma de grandes puertas, y toneles. La altura es irregular, pero no es inferior a los 4 metros cualquiera de sus partes.

Desde el punto de vista sonoro atisbo varios tipos de sonido en función de la orientación de los instrumentistas: hacía las pareces encaladas el sonido es muy reverberante al principio, con una caída muy rápida. Recuerda a una iglesia de piedra. Si diriges los instrumentista hacía la piedra pirotécnica el sonido es más contenido, como si fuera granulado. Hacía delante se expande con una sonoridad tranquila. Las partes se complementan bien. Atrás la madera cumple con su cometido de retener el sonido con una absorción muy cuidadosa. En el centro de la puerta de madera -que divide la cueva en un espacio cultural y un espacio de trabajo- nos encontramos con una ventana abierta en la que puede notarse como una parte del sonido se cuela hasta llegar a las cavidades más profundas que no son visibles, lugar en el que se sostiene muy a lo lejos. Una maravilla. En el caso de las voces puedes disponer de varios tipos de sonido, distintas maneras de sostener y propagar las voces, todas muy diferenciadas e interesantes.. En todas las combinaciones el sonido indirecto “se entiende” perfectamente con el sonido más directo. Orientándote entre la paredes y huecos de la cueva puedes lograr en el punto de fuga del sonido hacía los lados y/o  hacía arriba y atrás. Puedes estar toda tu vida con el diseño de un espacio acústico para pequeñas agrupaciones y jamás encontrarías una solución como la sala de Bodegas Monje. Es muy rica, excelente casi siempre. Sobre todo refleja “la casualidad” de una combinación acertada entre la naturaleza y la acción humana. Si te parece demasiado reverberación adelantas a los interpretes dos pasos  y obtienes una respuesta renovada y dispar. Quizás el elemento que menos me agrada es el suelo, tan duro como pulcro, uno de los pocos puntos débiles a considerar.

Pocos personas me leen y prácticamente ninguna, excepto amigos, se han dado cuenta que no soy partidario de grabar en los asépticos estudios y luego añadir reverberación. La creación de un espacio en la  música debería extraerse de las propiedades del medio físico. Por un lado, tenemos la acústica de Bodejas Monje, por otro dispositivos electrónicos de reverberación como el modelo PCM 96 Lexicon. Estas máquinas convierte un “garaje acorchado” en una gran sala de conciertos.  El único problema, para unos pocos como yo, es que el espacio interpuesto por la máquina es una invención literal  de los algoritmos lógicos del cacharro. Este hecho no lo cambia toda  física del movimiento de partículas y onda que estén dentro en sus “microchips”, ni la suma de la máxima potencia de cálculo. Es como si fabricases un vino con agua pura y luego le añades los polvos “esencia Monje” con la última tecnología molecular. Puede incluso tener un olor y un sabor maravilloso, pero no es vino. En otras partes del mundo el mismo tipo de agua y polvos produce la misma experiencia sin variación  Por supuesto respeto estás prácticaqs.

La información que diferencia a las fuentes sonoras unas de otras es la imperfección, en el sentido de los información adicional extraña, aquellas unidades de información que están fuera de una función normal, los elementos al margen de una distribución perfecta. Esos datos hacen de una fuente de sonido un instrumento o voz una cosa única. Un armónico extraño, una banda de frecuencias inusualmente expresiva o inhibidas, un semitono algo “excéntrico” en una escala… . Lo importante es, desde el punto de vista físico, aquello que es improbable, un subgrupo de propiedades extrañas. Lo atractivo coincide  con la diferencia. En biología la innovación genética aporta el máximo valor de cambio en las condiciones dictaminadas por la selección natural. Por supuesto, no todas las irregularidades se traducen en propiedades interesantes para la acústica. La diferencia entre lo bello y el sonido parasitario es un linde estrecho. Cuando un sonido suena como un sistema en equilibrio es complicado de explicar porque entra en juego las preferencias culturales y las matemáticas.

La voz de Billy Holiday es peculiar, en este sentido es imperfecta con respecto a otras voces. La cantante tenía una amplitud máxima de una escala de octava y media en sus mejores momentos. Todo intento de superar la nota FA de la linea superior del pentagrama se encontraba con la única solución de un curioso “falsete” sin disimulo. Sin embargo es una voz maravillosa, inconfundible, con un efecto de profundidad y ritmo interno único. Contiene la clase de imperfección que producen las cosas que gustan. Comentemos ahora algo sobre las máquinas. Los sistemas de reverberación artificiales son perfectos, en el sentido que hacen lo que se predice y crean un espacio sonido que puede ser más o menos creíble, en la misma proporción que son anodinos. ¿Por qué? Sencillo, nuestro cerebro es un músculo especializado en la buscar patrones de conducta estables en un entorno irregular. Un sonido perfecto no significa necesariamente que sea el más atractivo.

Estas son la clase de factores por las que me gusta el espacio cultural de Bodegas Monje como un auditorio. Es irregular, de materia diversa y con un espacio heterogéneo e imperfecto, para mi en sintonía. Es único y diferente. ¿Merecería la pena substituir la rugosidad de las piedras piroclásticas por la estandarizada goma sintética de las salas de estudio? Sólo comentar que el sonido de una sala neutra tiene sentido en la misma medida en que recibe información de aparatos como el Lexicon. El sonido de las salas de estudio es por norma vacío.

Un comentario sobre el vino de Bodejas Monje. El vino se alimenta de todo lo orgánico y de paso sintetiza lo inorgánico. Me pregunto si las ondas sonoras de la música alteran en algún sentido las propiedades del vino allmacenado a temperatura constante en nuestra improvisada sala de conciertos, aunque sea en una escala infinitesimal. En un plano más especulativo aún, me pregunto si un tipo de música concreto – un arrorró  como una combinación de ritmos determinadas- se podría traducir en un vino más particular sumergido en otro tipo de música.  ¿Vino musical? Al fin y al cabo todo es física.

Si logramos producir un CD con valor artístico y comercial quien lo adquiera tendrá acceso a una atmósfera exclusica de Bodejas Monje.

Documental: MP3 Quality

Temas sobre los que hemos realizado bastantes comentarios aquí. La experiencia de la calidad puede ser elemento dinámico en las ventas a medio plazo.

 

Picadillo MIX

Este post trata sobre la creación de grabaciones apoyadas en la edición y mezcla de trozos de audio hasta obtener un tema. completo. Aprovecho para contarles mi opinión sobre los tipos de grabación que se puede realizar en un estudio. El dominador común es la veracidad de las producciones. Las nuevas técnicas relacionan estrechamente la edición de vídeo y midi con el audio. El ambiente artificial de estudio y edición reemplaza con rapidez los ambientes naturales de grabación. Al final del post creo que quedara claro que el “nivel técnico  real” compite ahora con una nueva medida de las capacidades de los intérpretes y directores: “el nivel técnico virtual”, que no es otra cosa que un indicador resultante de (1) fundir las técnicas de estudio en las que los músicos graban en diferentes tiempo: minutos, horas, semanas, primero uno y luego otro…, y  (2)  grabar fragmentos separados y luego combinarlos. Sobre estos temas van las siguientes reflexiones. Estos procesos no son ni buenos malos, simplemente son.

Martín es un guitarrista competente. Recibió un material de audio en la que debía insertar su guitarra acústica, al estilo acústico. En total cinco intervenciones como guitarra solista para tres temas, aproximadamente 2,40 minutos. Para la ocasión utilicé dos previos Avalon 737 con micrófonos AKG 414. No antes del tercer compás interrumpió la grabación. No observé ningún error importante, la afinación era impecable y la articulación muy correcta. Por los auriculares Martín recibía un envío de una pista de audio de una guitarra rítmica y piano que alguien había grabado antes junto con un bajo y batería midi. Luego repitió el mismo fragmento otras cuatro veces. Para no cansarles grabó 26 pasajes.  En pocas ocasiones interpretó su parte de principio a fin. El trabajo edición de la guitarra fue intenso. Martín seleccionaba la versión “mejor” para cada grupo de figuras, por ejemplo, del primer compás hasta el “sol” de la tercera versión y empatar con el “si” de la segunda versión hasta el final acorde de negras del compás tercero de la cuarta versión. Un rollo. La selección precisa de cada pasaje basta para crear un único pasaje formado. Llamo a este sistema de edición “Picadillo Musical”, un tipo de menudeo sistemático en el que el tema musical emerge de la combinación de fragmentos seleccionados. La aportación de Martín es la resultante de un “copia y pega” inteligente. Las pocas diferencia de acústica entre los fragmentos se corrigen con facilidad. Los cuatro pasajes quedaron impecables en lo musical y les puedo asegurar que los empalmes son inapreciables a “simple oído”.


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El músico me informó sobre los requerimientos técnicos necesarios para la grabación, y alguna otra sugerencia general. Querían un sonido puro, sin efectos para mezclarlo más tarde. Martín solo conocía al músico que tocaba el piano eléctrico. No habían ensayado juntos jamás.  Cada miembro de la “banda virtual” desconoce como acabarán los temas mezclados. Él pertenece a una nueva modalidad de las prestigiosa categoría de “músicos de sesión”:  “músico de sesión no presencial”, por asignarle un nombre con cierta “guasa”. Cada vez recibe más propuesta de trabajo como la que he descrito. Martín me comenta que los costes de grabación se reducen, que la calidad aparente aumenta, y que el tiempo de producción queda aminorado. En definitiva, ahorro de la inversión y aumento de la calidad final. En resumen, cada músico ensaya en su casa y graba donde puede dentro del “aire general de sonido”. Luego alguien va a emparejar en la edición final y genera un ambiente general creíble. Los muy grandes interpretes y “gente de provecho” graban en el mismo estudio cuando se lo permita la agenda. En este caso hay que añadir el precio de un par de días de hotel, los pasajes de avión y dietas. al costo de producción  Es preciso coordinar las agendas de los músicos con la disponibilidad del estudio. Una ganga.

Este “escenario virtual” de grabación es cada día más habitual. Creo que debemos valorarlo como una oportunidad para producir música de forma rápida con una importante disminución en la inversión económica. Pese a ello, estas prácticas no son válidas en cualquier condición. Mis dudas van dirigidas a la técnica de mezcla y edición por “cachitos”, es decir, a fabricar un pasaje original mediante la mezcla de fragmentos de distintas grabaciones – unir pedazos de distintas pistas o pasajes – tal como he descrito en el ejemplo inicial. Me refiero a ella con el nombre de “Picadillo Mix” o “Troceo Mix. Cuando digo dudas no me refiero a una manifestar una posición frontal ni a asumir una “actitud integrista” en su contra. Hay demasiado que aprender para permitirme el lujo de cerrar puertas. La edición de fragmentos heterogéneos produce un nuevo producto que es la suma de los pedazos. Es obra del editor, asesorado por el interprete, productor y/o director musical quienes seleccionan los mejores trozos y los empastan. Por el camino podría corregir alguna desafinación puntual. En coros y cantantes podemos aprovechar el momento para “bajar” las “esseeess” y afinar las entradas con aplicaciones como tipo Flex de Logic X. Muy comprometido.

La crítica más fácil contra esta tendencia me parece que surge de la noción de autenticidad. En mi enfoque musical, la autenticidad designa dos cuestiones: (a) el uso de técnicas, instrumentos y criterios interpretativos de épocas anteriores al romanticismo, es decir autenticidad como historicismo. El segundo significado (b) relaciona la interpretación con los rasgos fundamentales que el compositor ha escrito, con su arquitectura y sintasis. Autenticidad como exactitud con la partitura. En este caso los interpretes y el director no deben sobrepasar lo que el compositor ha escrito. El “picadillo mix”, guste o no esta idea, es coherente con los dos criterios de autenticidad. No se encuentra aquí la raíz de mis objeciones. Esta técnica de montaje musical necesita con la grabación en estudio:

Grabación en el  Estudio en simultáneo (1)  en una sala o diferentes salas: Se realiza una sesión de estudio en la que los interpretes graban en distintos salas del estudio en directo, todos al mismo tiempo apoyados en el retorno de audio a través de auriculares que transmite al menos un metrónomos. El técnico de sonido mantiene absoluto control sobre la grabación. Ningún problema.

Grabación en el Estudio en diferentes momentos: (2)  La grabación con interpretes cuando tocan sus instrumentos en distinto tiempo (como en el caso de Martín). Primero la batería o continuo el lunes, luego la sección rítmica, el jueves, luego las voces … . En el lado positivo permite la producción de música diferida,  en distinta escala temporal: horas, días, semanas … . Puede editarse un disco con los músicos distribuidos por todo el planeta. Parece un requisito para la la producción de música virtual. Estas prácticas pueden llegar a ser valiosas y abren puertas aunque no está ausente de problemas.

Grabación en Estudio con en diferentes espacios y tiempos (3).

Mantengo muy serias reservas respecto al “Picadillo Mix” tanto si se graba en sesiones  tipo (3) como no, objeciones referidas a la naturaleza misma de la música grabada por trozos. No me refiero que se pierde la unidad de la obra. Los pocos que me leen ya saben que no estoy de acuerdo con el procesamiento espacial de la música en modo de reverberación añadidas (da igual la tecnología de reverberación), el uso de fuertes compresores y limitadores para ganar presencia y decibelios, o los sistemas de afinación y corrección del tono. He tenido la desgracia de formarme en masters en los que estos recursos levantan serias sospechas, especialmente la introducción de efectos reverberación artificial. No imagino la impresión sobre el Picadillo MIX. Esto no significa que rechace a las producciones basadas en el trasiego de trozos independientes como cualquiera de las otras prácticas citadas. No las considero malas prácticas profesionales, aunque si prácticas mejorables. No me encuentro nada cómodo con en picadillo plano conceptual, si es que esto existe. Es cierto que ordenar trozos requiere talento y un gran conocimiento de la obra y su dinámica; requiere interpretes muy seguros y analíticos que saben retomar un interpretación “a palo seco”, desde un compás preciso. Pero….

Mis dudas se centran en que la música resultante (1) no existió nunca, no se corresponde con un suceso real completo, no es veraz,  y por tanto, (2) no representa la calidad técnica e interpretativa completa del interprete, aunque la puedas inferir. ¡ Quién sabe …! Siempre tendré la duda acerca de como sería una grabación de un tirón. Es una ayuda extra. ¿Dopaje? Puede convertir a un pausado y aficionado interprete “Home Recording” en un virtuoso “máquina total” sin serlo siquiera en sueños. Los conozco.  Aún así tampoco estoy dispuesto a afirmar la maldad definitiva del Picadillo. Desde el punto de vista del pentagrama es auténtico, desde el punto de vista de la capacidad técnica e interpretativa de los músicos es muy controvertida, música que sobreviene o emerge desde la mezcla.

Después de dar muchas vueltas a la cabeza y sopesar las implicaciones del Picadillo MIX he llegado a siguiente conclusión: es una técnica de producción respetable, para mi, sólo en el caso de que el consumidor sea informado sobre la naturaleza de la grabación de la música que va comprar. No importa que sea fácil o difícil informar.  Es muy fácil grabar al estilo Picadillo MIX y dejar que el consumidor mantenga la presunción de que ha sido una grabación convencional, en directo. Los sellos discográficos o productoras deben informar del procedimiento elegido.

Un amigo me comentó que consumidores ya saben que las técnicas de picadillo son el formato de edición por defecto, el estándar: “No te comas el coco, todo el mundo lo sabe y no pasa nada”. Puede ser cierto en la música pop o techno. No se me discutirá que en el jazz y en la música clásica es una práctica menos habitual. ¿Seguro? En cualquier caso, el sello discográfico debe informar que el concierto de violín de Beethoven ha sido editado “con ayudas adicionales”. Dudo que un consumidor se sienta cómodo cuando sea informado que ha sido producido al “estilo picadillo”. Basta una advertencia tipo: “Esta versión ha sido realizada mediante la selección y combinación de los mejores pasajes registrados” por redactar un texto de  forma suave. En las producciones donde la pericia técnica del interprete ocupa un porcentaje significativo en el prestigio otorgado la producción creo necesario e imprescindible la advertencia ” ¡ Atención picadillo ! ” , por decirlo de forma salvaje. Entre mis discos tengo varias versiones de las sonatas de Mozart por el interprete Badura-Skoda en la que se advierte que la grabación no tiene alteración. Esta anotación multiplica el valor interpretativo del disco.

El pragmatismo ocupa una parte importante del ideario colectivo. Algún director de orquesta y coros, con un nivel mil veces superior a quién se atreve a escribir estas lineas, me comenta que harán todo lo que esté en su mano para defender el prestigio de su agrupación y lograr una versión impoluta. Una planteamiento correcto y honorable.  Algunos asumen la calidad final mientras prescinden del punto de vista de que los escuchantes piensen que se trata de una versión grabada “de un tirón”. La práctica de laboratorio mix tropieza con la ingenuidad del escuchante. Imagino que tampoco el interprete se encontrará cómodo a la luz este planteamiento técnico. Un punto de vista práctico. He comentado estos asuntos con un super-técnico y me ha comentado que dispone de herramientas para saber cuando una grabación ha sido editada por “Picadillo MIX”. Incluso afirma que puede localizar el número de cortes y generaciones de audio superpuestas. Quizás esta información sea importante en un futuro para clasificar las producciones. Toda intervención en el master deja huellas. Entre las opiniones de expertos gana la tesis de que el mejor sonido y la mejor interpretación es el objetivo, cómo se logra no es un asunto que merezca especial atención. la mayoría ni se los plantea. Pragmatismo nuevamente. La tesis contraría será etiquetada como “sólo filosofía” o “romantecismo bisoño”.

La influencia de las técnicas de edición cinematográficas y de vídeo han llegado a la producción musical pura. Un CD es cada día más parecido a una película. Se trasladan a la música un “halo de irrealidad”,  música sobrevenida como un montaje de cine con guión. La diferencia es que el cine es irreal, mientras que el audio de concierto es real como el teatro.  Como en el cine, el picadillo mix no se corresponde con la realidad, es una reconstrucción, algo que pudo ocurrir, algo que no ocurrió que suena espectacular.

Alguién podrá objetar que toda grabación acarrea un nivel de edición sonora, es decir, una alteración del sonido a través de las particularidades acústicas de los previos, ecualizadores y compresores. Cierto. Lo que me resulta preocupante no es el procesamiento en si mismo, es la segmentación del audio en trozos y su mezcla posterior. Concedo que por muy transparente que sea acústica siempre recibe algún grado de deformación. Es un comentario acertado manifestar que todo el sonido ha recibido muchas toneladas bits extras. No existen el audio perfecto por muy diáfana que sea la tecnología. La unión de fragmentos es procesamiento que introduce un cambio drástico, alteración total, una ruptura con la que sucedió. No todo vale.

Para mi, la naturaleza del concierto es el directo, grabada en estudio o no,  como y donde se quiera, siempre que se desarrolle en tiempo real sin cortes, mejor en un ambiente natural, un paisaje con un “audio bonito” al que puede sumarse cualquiera de principio a fin. ¿Es el picadillo mix la última versión del  arte degenerado? No, es aprovechable para producciones sociales interactivas. Imagino varias posibilidades interesantes. Las técnicas de estudio tipo II son más valiosas que el picadillo en este sentido y no atentan contra la veracidad de la grabación. En  mi opinión, para ser expresión comercialmente más responsable debería ser etiquetada con un término reconocible, de lo contrario caerá sobre la música una sombra de duda permanente. Otra pregunta: ¿qué es una grabación perfecta?, ¿un disco en el que se han omitido los errores es más perfecta que otra en la que se ha logrado el máximo nivel  interpretativo de un grupo?

Soportes 1980-2013: El comportamientos de los consumidores nativos de CD cambian.

 

http://i.imgur.com/cYA3auA.png

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Diversificación. Un ciudadano llamado drahardja ha  creado un gráfico  con la evolución de los formatos. El CD retrocede globalmente, lo que constituye  una categoría de análisis muy general para extraer conclusiones definitivas. Los CDs seguramente incluyen a los CD, SACD, DVD, DVD-A, Blu-ray y Pure Audiom, en definitiva, todo los que tenga un formato de disco tipo CD. Por ejemplo en Japón los SACD se vende más que nunca en el 2014. En Europa existen un tibio despertar de un formato zoombie  SACD. El Blue-ray empieza a ser un formato entorno a la que se articulan soluciones de alta fidelidad. El ganador final será un formato de audio en WAV extrema densidad. Importa bien poco el soporte que lo sustente aunque los DACS en móviles tienen todos los números de lotería para ganar, seguido pos los discos Blu-ray, único soporte  soporte para las películas  en ultradefinción de video a 8K. Experimento con los Blue-ray como lectores de AudioMasters 192 khz x 24 bits y el resultado es sobresaliente , siempre que tu amplificador tenga un toque analógico clásico como por ejemplo el sencillo dual mono  Pioneer A6-J, económico, excelentes desde el vinilo hasta los ficheros Audio Masters codificados por un buen lector de Bluray.

Ultimamente muchas personas me confiesan estar “cansados” del sonido “duro” de los CDS. Yo les comento que no es el soporte, es la tecnología de grabación artificiosa en los estudios y la búsqueda del sonido plano como ideal de perfección objetiva. Este hecho se explica fácilmente: Los expertos prefieren en la pruebas a “doble ciego” el sonido de un disco vinilo grabado en un CD a  una masterización directa sobre un CD. En estos momentos hay un despertar de la imperfección analógica. En el esquema los vinilos tiene un ascenso  muy importante entre 2009 y 2013, y tengo clientes que me preguntan si es posible incluir una edición premium en una grabación con 100 Discos vinilos como promoción en el sector audiofilo, cuyas decisiones y listas son muy influyentes.

Esta claro que el procedmiento de compra será la descarga y/o streaming. No hay dudas al respecto. Una minoría influyente comprará vinilos en busca de un sonido analógico puro de forma residual pero constante. Las generaciones nativas del CDs comienzan a demostrar un papel mas maduro en la escucha y muestran interés por formas de audio de alta resolución sin compresión. Diversifican sus estrategia de compra.  En tono irónico: algunos incluso han accedido al trabajo y pueden modificar su estrategia de compra. La tiranía del MP3 empieza “a aflojar” un poco, menos de lo deseado.  Los consumidores hasta ahora atrapados en el mp3, se muestran más abiertos a nuevas experiencias en dos perfiles muy distintos: (a) Experiencia retro del vinilo, y (b) La experiencia cada día menos futurista representado por  Streaming – Descarga. El soporte para los audio-masters será cada día más indistinto, pero podría converger hacia los blu-ray, cuyas ventas empiezan a cobrar vida y salir del ultramundo en el 2014b. El más mínimo error en la estrategia de Sony hacía  exclusión o limitación de los formatos  de audio en el codec – hardware  del blu-ray y será el “fín de la partida“, una guerra que Sony tenía perdida y que ahora manifiesta un par de latidos de esperanza.

La experiencia analógica se vincula con el requerimiento de disponer de amplificador 2.o que sean competentes junta con dos altavoces de calidad. No conozco excelentes reproductores económicos de 5.1 o 7.1. La escucha multicanal, asociada al SACD, podían tener vida en la medida en que se desarrolla sistema de escucha en los auriculares. Es impensable acceder al HF, HD o alta resolución con equipos B&W y previos de firmas “top end”. Estoy muy atento al comportamiento del SACD nuevamente como síntoma de los cambios en el consumidor convencional . En música clásica hay varios caso de éxito comercial importantes en el 2014. Los blu-ray son mas eficientes que cualquier sistema SACD. Imagino que la escucha multicanal, en el modo privado de tus auriculares,  podría verse reforzada.

 

 

“Inside Violín” Paul Bailly 1901.

En el siglo XIX, no muy lejos de París, en la ciudad de Mirecourt se fabricaron los violines Vuillaume, por el luthier Jean Batiste Vuillaume, uno de los pocos fabricante de violines a par de la escuela de Cremona. En general los violines Vuillaume siguen el modelo del Stradivari “Messia”. Si quieres identificar su sonido escuchas las grabaciones de Hilary Hann con un instrumento de 1864. Curiosamente J.B. Vuillaume no era único constructor de violines de Mirecourt, los instrumentos de Nicolas Lupot también gozan de excelente prestigio.

J.B. Vuillaume reproducía grandes instrumentos italianos, en especial seguían los modelos formales y matemáticos de los grandes maestros de Cremona. Los instrumentos de cuerda se encuentran entre las creaciones humanas mejor optimizadas para irradiar un sonido bello y poderoso. Jean Batiste era una persona inteligente y supo resolver algunos de los inconvenientes de las construcción de instrumentos de cuerda: el aprovisionamiento de madera. Fue el creador de la primera empresa de “reciclado de madera”. Viajaba por Suiza e Italia en busca de muebles antiguos en busca de madera ideal extraviada entre los pueblos pequeños de montaña. Buscaba muebles con maderas “nobles secas” incluso anteriores a la era Stradivari. Es por esto, que los grandes instrumentos Vuillaume, en ocasiones, disponen de similar “marquetería” que  los mejores cremonas, a veces, incluso con maderas mas “viejas”. Jean Batiste identificaba las maderas, elegía sólo las excepcionales. Vuillaume también era un genio del marketing y no le importaba rivalizar en certámenes y grandes premios con “los grandes italianos”. Frecuentemente los Vuillaume tiene maderas mas antiguas que los Guarneri del Gesú, para mi oído los mejores instrumentos jamás construidos, al introducir en su diseño un plan original Amati con las avances de los Stradivari posteriores a 1700.

Los instrumentos Vuillaume son producto sólo de una generación. Entre sus alumnos destaca Paul Bailly. Algunos de los violines Vuillaume pidieron ser fabricados realmente por Bailly. Escucho con frecuencia un instrumento Paul Bailly de 1901 (Medalla de plata una exposición de París, por delante de algunos ejemplares Vuillaume. Medalla Oro en Sidney y Plata en Melbourne). Este instrumento fue fabricado con otro instrumento “gemelo” que perteneció a A. Grümiaux y que fue lamentablemente destruido en un accidente. Su sonoridad es impresionante, con el añadido de ser un instrumento solista “muy descarado”, siempre en primer plano. Un instrumento extrovertido. No admite errores, a cambio te devuelve una sonoridad “semper cantabile”. Debes ser muy preciso con la digitación y afinación. Una maravilla. Puedes escuchar un modelo semejante aquí. Preparamos dos sonatas de E. Isayé para violín sólo con nuestro Paul Bailly. La última valoración del instrumento se realizó hace 10 años en Bruselas y superaba la cantidad de 50000 euros. No obstante, estamos seguro que en los próximos años se revalorizará substancialmente. Lo importante es el sonido. Los hemos escuchado con otros instrumentos aceptables y el destino para los demás es inapelable:  “segundo plano”. El violín Paul Bailly es un violín solista, no pertenece a la extensa clase media de los instrumentos del orquesta. Aristocracia media en manos de un concertino, quien lo aprecierá como una auténtica delicia.

Ciaccona Records

Ciaccona Records – Paul Bailly 1901. (Modelo Vuillaume). Todos los derechos reservados. Necesitas nuestra autorización para ser proproducida.

 

Los instrumentos P. Bailly son cada día más solicitados. Tienen por delante un amplio margen de prestigio por alcanzar eclipsados por sus primo hermano Vuillaume. Quizás la dificultad técnica inherente a su bastidor estrecho haya actuado en su contra.  No es un violín para interpretes de nivel medio. Su huella sonora es espectacular, equilibrado sin renunciar a brillantez, con una propulsión sonora más que notable.

Streaming HD

Tengo en mi mesa, a la derecha, media docena de estudios sobre las tendencias relacionadas con el consumo musical en la relación a variables críticas: piratería, renta económico, estilos musicales, genero, nacionalidades, regiones. En el otro lado permanecen apilados otros tres estudios sobre el comportamiento de las campañas de las producciones musicales centrados en la lógica de las distribuciones de compra, consulta, movilidad click, y el gran “ecosistemas de ecosistema” denominado youtube. Otro tercer “tocho” de investigaciones (pseudo), en el suelo, se centran en el comportamiento de la población con los móviles androids e IOS, ipads… . Curiosamente no dispongo de un sólo estudio sobre la experiencia y/o percepción de calidad por edades, géneros, nacionalidades. No voy a aburrirles con detalles que ya están en los medios, excepto unas pocas conclusiones que debe ser un punto de partida: (1) La portabilidad importa, (2) el rápido acceso a los contenidos musicales tiene una incidencia mayor en el éxito de las campañas y (3) algo paradójico, no importa el formato, lo que importa es que pueda ser reproducido por youtube en máxima calidad y pirateable. (4) La música es cada día mas social, menos privada, y las listas de reproducción públicas cada día tiene mas repercusión y se comportan como auténticos criterios de relevancia social sobre la música en un mundo muy difuso, en el que cuesta encontrar algo original de calidad. La música es buena simplemente porque lo dicen los canales de prestigio. Antes también ocurría algo por el estilo con las radios comerciales y las revista culta para “audiophilos” del jazz y la clásica.

Los procesos de deliberación sobre la música son menores, residuales. Rara vez valoramos la técnica instrumentista o vocal, o el sonido en directo. Sospecho que muchos de los grupos serían incapaces de hacer un directo como Pink Floyd, Depeche Mode, Dire Streits o Clapton sin el apoyo alquilado de los nunca suficientemente alabados “interpretes de sesión”. Los músicos están interesados que sus productos suenen perfectos aunque a una amplia la legión de seguidores les encanta que las grabaciones suenen bien en sus equipos de audio de 125 euros en el que se confunde el volumen sin ruido y el brillo con la calidad y el tonalidad.

El Jazz y la música clásica son islotes en el sentido de que “el tamaño importa”. Los magas de calidad extras son decisivos. El la músicas populares -todas las demás- importa muy poco la calidad y predomina la facilidad de acceso al audio sin ruido, algo muy distinto a escuchar mejor la música. Importa que no tenga ruido, sea un sonido limpio y poco más aunque su codificación no supere el ratio de compresión de 128 kbs. Suena limpio, suena alto, suena bien. Po supuesto, importa que puedas echártelo a hombro a través de P2P o “destripadores” youtube o soundcloud para los mas exigentes.

Cuando se habla de tendencia se indica cuál de los perfiles actuales va a incrementar su uso,en función del estilo musical, edad o género… . Los estudios actuales son una combinación del seguimiento tracking o navegación del consumidor, su hábitos de circulación y descarga (incluidas la aplicaciones). Los más avanzado hemos utilizado técnica de miniría de datos (Data Mining), y pocos con datos obtenidos de sus propios motores – como es el caso de N365 Netabora con la única limitación que no son “super-megas-bigs” bases de datos – . Muy poca o nula investigación observacional. Investigar para establecer tendencias justificadas en el orden empírico de las datos es relativamente sencillo. Lo complicado es insertar una nueva tendencia, un entorno de evolución original. Si lo encuentras eres millonario: “Decir que la humanidad trasladará su enseres en “carros con ruedas” antes de inventarse “las ruedas” con el sólo seguimiento del tránsito de información. Si, efectivamente es posible determinar una lógica determinista detrás de la invención de tecnología emergente. Si quieres trabajar en Google, empieza por entender este planteamiento, no te olvides de él. Descendamos ahora al prosaico mundo de la producciones musicales.

Hasta donde yo llego, la única forma de evitar parcialmente la descarga de productos de baja calidad e ilegales es, o será, el streaming HD. No me refiero a ficheros mp3 con 320 kbs. Hago referencia a transmisiones de megas de información sin compresión. Será la disponibilidad técnica de música en máxima calidad de 96 kHz x 24 Bits a través de internet ultra rápida quien acabe definitivamente con los formatos. Separa lo transitorio de los esencial. Deberá ser operado por términales móviles especializados en reproducción de audio, aunténticos DACS en términos funcionales, en alta fidelidad. Este tema para otro día. Los MP3 podría ser un mero reclamo para entrar en la alta fidelidad. ¿A la gente le importa realmente la alta fidelidad o el efecto social de la música? experiencia privada vs experiencia pública de la música. Este tema sería digno de investigarse.

R-122V

Comenté en el post anterior que iba a dedicar algunos comentarios a los micrófonos que más me habían interesado en una larga e intensa consulta de bases de datos de grabaciones, CDs de demostraciones y consultas a empresas de grabación con las que tengo muy buenas relaciones (y que mi juicio tienen un nivel estratoférico).  El primer micrófono que ha suscitado una respuesta instintiva  y racional es el R-122 de Royer Labs. El segundo, y el más que me ha impresionado en funcionamiento es el R-122V. La “V” significa que el micrófonos de cintas está alimentado por un sistema de 48V, como los de condensación, pero a diferencia del R-122 normal, sin V, tiene un procesamiento de tubo en una unidad independiente.

Por lo general, cuando se menciona la palabra tecnología de “válvulas” o “tubo” – (tipo Tube Tech) se relaciona con  un sonido caliente y coloreado, de grandes dimensiones. Por el contrario, la tecnología “Tube” en los micrófonos de cinta producen mayor detalle, mejor afinación, más claridad sin color. No existen micrófonos perfectos. El R-122V se aproxima a la perfección para mi estilo de grabación porque mejora las frecuencias medias en el que incrusta un tejido acústico superdetallado y transparente sin perder claridad y suavidad. No es pirotecnia verbal, simplemente es así.  Es el mismo sonido que el R-122 con una mejora significativa en sus atributos principales. He escuchado con atención grabaciones realizadas con un par estéreo AB R-122V con instrumento solista, con Blumlein y doble Blumlein con orquesta, cuartetos, piano, voces, coros, violín solista, chelo solista, saxo y trompeta y en todos es magnífico. Un Micrófono polivalente y excepcional.

Cierto. Yo no he grabado con él y no debería ser tan categórico. Reconozco que la toma de audio es siempre fundamental. Es necesario tener el punto de referencia de la sala y del instrumento para valorar la genialidad de un micro.  No he grabado con ellos, sin embargo, he mezclado varios ficheros masters originales. Lo he sometido a pruebas drásticas y se comporta de forma muy estable. Me encanta su sonido e identifica mi ideal de sonoridad suave, detallada y cálida. Puro terciopelo en un espacio más amplio que los grandes micros.

Compré el CDs, no me gustan los CDs desde que escucho prácticamente Audio Masters, de Winona Zelenka con las versiones de las Suites par Violonchelo Solo. El sello discográfico es pequeño y me agrada su planteamiento: Marquis Classic. Es una interprete interesante, y lo será mas si toma como referencia una aproximación menos romántica y efectista del instrumento. Se trata de un maravilloso violonchelo Guarnerius, con unos graves muy distintos a los que escucho en instrumento de similar categoría. Winona, evitaré llamarla como Zelenka por razones obvias, alterna detalles sutiles con brusquedades. Últimamente no diferencio bien cuando escucho el instrumento, cuando escucho los micros o cuando percibo la mezcla, grado de incertidumbre que sólo podría resolverse si lo escuchas en directo sin gripe.  La técnica Decca Tree + Par AB me resulta tan barroca como la música de J.S. Bach. ¡¡Cinco R-122V!! Estoy seguro que un par Blumlein sería suficiente, y si me apuran incluso una grabación monofónica. Una interprete prometedora.

Algunos ingenieros me comentan que les resultan escasos los 16000 Hz de sensibilidad en el segmento de altas frecuencias. Algunos los ven perfecto como micro MS con otro micrófono. Para otros son perfectos porque no requieren un corte HLP. Interesantes consideraciones. En cualquier caso, es un placer escucharlos. Me identifico con este sonido. la posibilidad de grabar una agrupación media con un doble MS o Doble Blumlein, un dibujo sonoro perfecto de 360º sin dificultades técnicas usuales con otras técnicas, resultan muy tentadoras. Por mi parte, yo me conformo con aspirar a grabar un cuarteto de cuerda con cuatro R-122V y un par AB con los C617, en el que peso de la grabación será mas directo que incidente. No tocas sueños, tocas realidades, eso si, realidades caras.

Royer R-122

Estas semanas de agosto la he dedicado a actualizar mis referencias sobre micrófonos. Les iré comentando algunas de las micrófonos que me han llamado la atención. El primero, y más importante referencia, es el modelo R-122 de Royer Labs. Me encanta este micrófono. Es el primer micrófono de cinta alimentado a través Phamton 48v de Royer Labs, por tanto es una solución de cinta activa. Puro deleite para grabar todo tipo de cuerda, esencial en una empresa de grabación acústica. Todos los micrófonos de cinta tienen un patrón polar “figura en ocho”, captan perfectamente adelante y atrás, pero no tanto el lateral, lo que permite un aislamiento con respecto a fuentes situadas a los lados. Esta configuración evita uno de los problemas más importantes en la grabación fuera de estudio: el sonido que se filtra en el micrófono “fuera del eje central”, una señal que causacancelaciones, distorsión y falso color. Es el mismo diseño que el R-121 pero con una ganancias extra.

Tropiezo con el R-122 una par de veces al mes cuando estudio configuraciones para grabar orquesta, pianos, y cuartetos. Un par de R-122 te permitirá grabar con una técnica alucinante: MS Blumlein y/o Doble MS Blumlein, una registro holográfico exacto de la sala. Puedes ver aquí una setup para dos pianos con dos pares AB:

Aporta equilibrio, sonido balanceado en altas frecuencias, muy nítidas y colocadas que se perciben de una forma más natural y abierta que los grandes micrófonos FET – TLM. Sin excesos. Royer R122 es seda. Cada día me aproximo más a este tipo de sonido, forma instintiva, también por deliberación racional. En la actualidad sería mi configuración preferida para cuartetos y piano. Espero poder disponer de cuatro unidades en el 2015.

Si piensas en usar dos R-122 para grabar en estéreo MS-Blumlein debes saber que el SF 12, ya diseñado a tal efecto: un par coincidente 45 grados con tecnología de cinta. Una joya que sólo puede ser el micrófono principal o de referencia de una grabación orquesta. Existe una versión avanzada en componentes electrónicos que se llama SF 24. La tecnología de Tubo está presente en dos versiones SF-24v y R-122V. Lo máximo para los que quieren un plus de presencia en la parte media de frecuencias.

Grabar con micrófonos avanzados en “Figura en Ocho” como los R-122, y sus hermanos mayores SF 12 y SF 24 representa recoger el sonido directo del instrumento, sin incidencia, y por el otro lado, recoger el efecto (en pase inversa) del sonido que produce el instrumento en la sala de forma incidente, sin sonido directo. Un pasada. No tienen la flexibilidad de la mezcla de Josephson c700A y el C700S.